La Grande

J. Saer y las perplejidades de lo ilimitado José de María Romero Barea Los lugares comunes de esta novela conducen al más común de los lugares: lo desconocido: “Vuelve a verse desnudo en la cama, con Leonor desnuda, dormida, a su lado”. Ni siquiera el amor se libra del cliché:

Rocío Hernández Triano: barro intuitivo

José de María Romero Barea Autobiografía mitológica, sucinto recuento de largas caídas en “el terror endocrino (…) la hormona sucedánea” (“Diabetes…”). Con la sencillez de canciones, nombres en el monumento a los caídos: “María”, “Sara”, “Jairo”. Cada muerte es inevitable. Lo monótono de esa tragedia ilumina el milagro donde “me sumerjo/