55. El Tirantes

Terminó la cena, colofón gastronómico de un pregón. Algunos amigos marcharon y, de momento, un personaje con ropajes de bandolero serrano apareció de un más allá, hombretón macizo, correoso, de tez sonrosada y generosas patillas. «Hubiese traído mi sombrero de “cariciapelo” y la ropa de lujo al conocer de antemano vuestra

Cableados urbanísticos

Me parece que he pasado más de la mitad de mi vida preocupándome por cosas que jamás solucionaría. Y mucho menos la que describo, estampado ante una de las más espesas y suculentas secciones de cualquier ayuntamiento: urbanismo. No obstante, disfruto con la inoportunidad a cuestas. Madejas de cables recorren con

La psiquiatría

Tuve ocasión de intercambiar ideas con un conocido catedrático de la facultad de medicina. Quizá su especialidad de oncólogo le daba un planteamiento pragmático a la existencia y, en una de las distendidas charlas, salieron a relucir sus compañeros psiquíatras. «Mire, navegan en un mundo deslizable donde la especulación domina

Desnudas y vestidos

La caló imperante en esta Andalucía, la nuestra, carece de piedad. Reparte la más igualitaria saña contra todo ser viviente y cuando ataca a los sesos surgen termocefalias de graves consecuencias. Una víctima de la racha calorífica que nos invade ha sido José Torres Hurtado, alcalde de Granada, cuando rodeado

Leer

Muchas fueron las veces que desde el modesto hogar de mi tío Antonio, sito en la calle Antonia Díaz, acaricié la edición de Ramón Sopena, S.A. hasta llegar a mi piso de la calle Santa Ana. Contento y alborozado por sentirme importante —dado el gran regalo que me había hecho—,

Humor

Suelo admirar a poca gente y lamento mi incapacidad, aunque me incluyo entre los desfavorecidos por mi defecto, claro. Un señor que encabeza la corta lista de mis elegidos es don Ángel Antonio Mingote Barrachina. Lo considero un genio, sin paliativos, que armonizó el difícil arte de la escueta caricatura

Instituciones

Me agradan más los encuentros casuales que los prefijados. Por ello, cuando después de largo tiempo nos encontramos sentimos alegría. Sin pertenecer a la familia sanguínea anudamos lazos afectivos desde la posguerra como vecinos de planta. Seguí su brillante trayectoria escolar y las muchas vicisitudes económicas de sus padres —su

O13Documentos triturados

Fácil resulta manipular con aviesas intenciones al dúctil cerebro: la publicidad, arengas varias, impactos imperceptibles estudiados por expertos, ambientaciones políticas, religiosas o las descaradas parafernalias de las sectas constituyen ejemplos palpables. Nadie sensato —por ejemplo— puede tener depositada su plena confianza en los hechos históricos, tergiversados a veces con una

Santos pedigüeños

En otra época de corazón más blando, o sea, de colmillos normalizados, antes de salir de casa rebuscaba monederío para donar a los sí identificados (los de las credenciales al cuello). La actividad peticionaria debió tener éxito o las necesidades sociales se incrementaron con el paso del tiempo porque ahora