La Pasión en el Arte: María Magdalena

La tradición dibuja a María Magdalena como una mujer apasionada y no solo para la virtud, es de aquellas a las que sus pecados, que son muchos, le han sido perdonados, porque amó mucho”.  Esta  personalidad apasionada es característica de aquellos que viven mas intensamente, disfrutan y sufren en mayor grado y están, por tanto más dotados de las cualidades que nos hacen propiamente,  humanos.

magdalena Rubens 1602La pasión, como la vela de un barco, si no está dirigida, si está al albur del viento o las circunstancias, garantiza el naufragio vital. Por este motivo se considera libre aquél que no está esclavizado entre otras causas, por ninguna pasión. Sócrates se rodeaba de alumnos (amigos los denominaba él) que no estuvieran encadenados a pasión alguna, porque de otro modo no son moldeables, educables.

La tradición dibuja a una Magdalena sufriendo una transformación súbita: pasó de una mujer dotada de una pasión ingobernable a conducir su torrente pasional conforme a sus principios. De ser objeto pasivo dominado por las circunstancias que provocaban su pasión incontrolada, a ser la arquitecto apasionado de su propio destino. Pasó de ser calificada como gran “pecadora”, a ser distinguida en el Evangelio por ser la primera a la que seno me toques tiziano apareció el Resucitado, con el encargo de comunicarlo al resto: a la que dirigió la frase  “no me toques” o “no me retengas”, motivo de múltiples obras de arte, en la imagen, la de Tiziano.

Durante el Renacimiento, Magdalena fue objeto de auténtica veneración y los grandes genios se inspiraron en ella. Pintaban mujeres de gran belleza, que describen a la vez, la pasión carnal y la pasión por lo sublime: Magdalenas de Tintoretto, Annibale Carracci y Domenichino, todas ellas de una belleza ardiente, arrebatadas por la contemplación, con la mirada arrobada por la pasión, pero no a la carnal como Rubens o Lefevbre, sino  la pasión por los principios, por lo inefable.

1635_Tintoretto_(1560-1635)_-_MagdaleneEn el Renacimiento causó una honda impresión en los artistas la leyenda áurea, que situaba a la Magdalena en Francia, haciendo penitencia en los bosques, en una cueva.

Esta leyenda inspiró a Donatello una de sus últimas esculturas, a la que dotó de una expresividad impactante que rompe con todo el arte conocido hasta esa fecha. Refleja a una Magdalena también apasionada, pero decrépita, como todas de largo pelo, vestida con jirones de piel y con el cuerpo ajado, casi desdentada, víctima del ayuno, de la edad y del sacrificio, pero dotada de una expresión firme, penetrante, pasional, de inexplicable y sublime belleza.

El Gran Arte del Renacimiento, que descubrió la razón del arte y la razón en el arte, a la vez que conoció la razón de estado, nos dejó descrita la pasión humana, el pathos griego, arrodillado a la voluntad y a la razón, en los retratos de Magdalena.

La evangélica María Magdalena: La mujer de largos cabellos y gran pasión, la que pecó mucho, pero amó mucho, la furcia despreciada que perfumó con sus cabellos los pies de su maestro.ANNIBALE-CARRACCI- 1598

 Aquél que fue ungido con sus cabellos, la escogió para ser la primera que supiera de su Resurrección, antes que cualquier otro mortal, incluso antes que la otra María, su propia madre

Pasó de ser desdeñada por ramera a ser la  más distinguida de todos los mortales: la mujer dotada de una gran pasión que supo dominar  y ponerla al servicio de sus principios y de su razón.

Jose Luis Escobar Arroyo.

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Jose Luis Escobar
Jose Luis Escobar
Abogado y escritor

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