II SAN CRISTOBAL DE LA VEGA: Entre lo efímero y lo eterno.

LAS CAMPANAS.
Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando.
Y se quedará mi huerto con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas las tardes el cielo será azul y plácido,
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario…

(Juan Ramón Jimenez. Viaje definitivo)

!Uff¡ Por fin llego…sin aliento, solo oigo los latidos del corazón, silencio.
!Cuanta luz! Respiro profundamente y el aire me huele a paja seca.

Ahí están, calladas, dentro de unas horas serán volteadas y sonarán y como todos los años me emocionaré al oírlas y pensaré que son las campanas que mejor tocan del mundo.

¡Cuantas cosas se ven por esos grandes ventanales donde están colocadas!. Los pueblos de alrededor, los cuento, uno, dos, tres….aquel de allí es Medina y por este otro lado hasta se ve la torre de la iglesia de Puras…¿Diez? ¡Qué variedad de tonos amarillos en las tierras ya segadas!

Los árboles de la Canaleja, los silos, la cigüeña en el depósito…las carreteras. Siempre he pensado que nuestra torre tenía ojos que vigilaban el pueblo.
Mis ojos tropiezan con los tejados del pueblo y los cierro, y recorro las calles ahora vacías pero que yo viví con gente y se me agolpan recuerdos:
Los niños jugando en ellas, corros de mujeres charlando, al señor Joaquín con el carretillo de cántaros bajando al caño a por agua, verduleros de Martín Muñoz pregonando sus tomates, el alguacil dando un pregón, las vacas que bajan a beber agua al pilón, el canto de los grillos en las noches de verano, la gente en las puertas tomando el fresco, el silbido de algún chaval de regreso a su casa después de un paseo por la carretera. ¡Cuantos recuerdos!
Y en el cielo, el vuelo de un milano haciendo círculos, la cigüeña yendo y viniendo con qué sé yo qué cosas en su pico, pájaros revoloteando, todos en un fondo azul intenso y limpio, acompañado de un sol que más tarde en la procesión parecerá estar celebrando con nosotros el día de la fiesta.

Miro hacia abajo y a los pies de la torre veo el cementerio. Ahí están descansando…me gustaría preguntar a cada uno de los que ahí están, reposando después de un largo viaje en el tiempo, que me contaran algo sobre el pueblo, porque estoy segura que todos, todos, tendrían algo que contarme.
Escucho el silencio, y el canto de pájaros, y el de las palomas, y el ruido de los coches al pasar por la carretera. Hoy también se escucha música, la del pasacalles….
Dentro de un rato, las campanas sonarán y romperán con su repique el silencio. Tan-tan, tan-tán…los jóvenes las echan al vuelo, dándolas con todas sus fuerzas pero será cuando la procesión llegue a su fin y la música de jotas y los vivas a San Cristóbal y a Santiago se unan a ellas, cuando más fuerte suenen.

EMILIA ESCOBAR LAMAS
(Texto ganador del concurso de relatos cortos De San Cristóbal de la Vega. Santiago 2013).
“Viaje Definitivo” y muchas más de Juan Ramón Jiménez.

http://www.poesi.as/jrj36091.htm

Juan Ramón Jiménez. Prosa poética declamada por D. Manuel López Castilleja: Platero y yo. Se cumple el primer centenario de su publicación.

http://www.ivoox.com/Mangabri-juan-ram%C3%B3n-Jimenez_sb_f_1.html

4 thoughts on “II SAN CRISTOBAL DE LA VEGA: Entre lo efímero y lo eterno.

  1. Enhorabuena Emilia. Esperamos ver tus escritos a menudo por esta página y poder disfrutar de tu prosa. Desde lejos del pueblo que tan bien describes, hemos celebrado tu escrito toda la familia
    Jesús Escobar Yagüe.

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