El ángel literario de Eduardo Halfon



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Por Francisco Vélez Nieto

El ángel literario de Eduardo Halfon no es una novedad en cuanto a fecha de publicación, pues corría el año 2004 cuando fue publicado por Anagrama, sin embargo, es actualidad porque en los años transcurridos sus valores literarios no han envejecido, todo lo contrario, se ven fortalecidos. Diría, que por encima de posteriores obras editadas. Puede que esta afirmación se deba a las ficciones que en la obra se exponen sobre muy diversos escritores y sus circunstancias literarias, por los que el autor siente pasión y admiración al considerarlos maestros de devoción en su proceso de ficción evolutivo del firmamento literario, protegido y alimentado en toda la narración de un ángel elevado, desbordante e inquieto. Que se formula la pregunta ¿Por qué alguien empieza a escribir? La respuesta desde que el mundo literario tiene razón de ser o todo lo contrario es variadísima.

3a9a997a69aSe podría definir este futuro autor creativo algo así como un personaje en busca de cinco autores -un Pirandello transformado- de prestigio, guardando las distancias, para dialogar con ellos, interrogarlos. Y a su manera lograr tan interrogante necesidad en la que vive apresado. Necesidad que manifiesta por medio de la cita tomada del autor alemán Hermann Hesse: “La realidad nunca fue suficiente, hacía falta la magia” que no es otra cosas, según el DRAE “el arte de realizar cosas maravillosas en contra de las leyes naturales…”, siendo lo que Halfón utiliza para sus aventura literarias siempre llenas de interrogaciones en el desvivir alimentado por desbordadas figuraciones para lo que se apoya por medio de la ficción en autores reales y admirados.

Ficción que puede representar a Hemingway como protagonista destacado en aquel París de toda una fiesta en las que las influencias claves y benignas le sirvieron al autor de El viejo y el mar para hallar el camino que lo podía llevar a consolidar sus exigencias literarias. Una disciplinada fortuna que se abre en la librería Shakespeare & Company regentada por Sylvia Beach parada y fonda de un círculo de escritores. Enternecedora y pródiga dueña que significó el tipo perfecto de madrina materna literaria para los que llegarían a verdaderos maestros de la prosa y el verso. Y dentro de ese ensoñador mundo de Halfon, no tiene otro calificativo que el de magistral en esa narración que describe a Raymond Carver en una lavandería pública de Iowa City donde lee un cuento de Chéjov “mientras la ropa de sus hijos da vueltas en cuatro lavadoras” Fascinante estancia y secuencias que muestran el ligazón de estos dos personajes de la literatura, uno, ya fallecido, realidad y mito, otro buscando razones y motivos reales en un relato de ficción. Mas la apuesta a todo riesgo de Halfon para alcanzar la palabra en mayúscula de Escritor no admite frontera, porque “saber escribir no es lo mismo que escribir bien; saber las reglas de la escritura de poco sirve para escribir con arte”

3a9a997a69bEvocación de autores de ganado prestigio van girando en esos cinco relatos como en una noria, interrogados con el anhelo de la mano tendida, objetivo, sacar el máximo provecho de sus secretos literarios al fin de descubrir la varita mágica que abre la puerta que conduce a la cámara donde se encuentra la plantilla perfecta que utilizar para el arte creador de escribir bien que todo joven debe ansiar, que pudiera o no ser “Eduardo Halfón, intenta ubicar el instante preciso, aunque a veces fugaz, en que un ángel vuela por encima de alguna persona y la obliga a caer, como en un oscuro e interminable pozo, en la literatura”

Llamada a muchas puertas, utilizando tanto la impaciencia del soñador joven como la astucia de la pasión para descubrir ese secreto que es el ser un buen narrador. Como esos creadores literarios que lo han logrado, sin saber nunca del todo los esfuerzos e insomnios que vivieron. Y por encima de todos, con primordial protagonista, Halfón se debe al inquietante maestro de Paris es una fiesta

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