María Paz Cerrejón López

María Paz Cerrejón López, 1959

3dc3dff85Nace en Sevilla, y, desde su época de estudiante, comienza a interesarse ya por la poesía, siendo sus poetas preferidos Gloria Fuertes, Antonio Machado y Miguel Hernández.

Es diplomada en Arte Dramático por la Escuela Superior de Arte Dramático de Sevilla, ha estudiado Derecho por la U.N.E.D, y ha trabajado como funcionaria varios años.

Actualmente se dedica en exclusiva a la poesía, habiendo obtenido desde 2007 hasta la fecha diversos premios literarios. Forma parte de la institución literaria “Noches del Baratillo”. Y en abril del 2014 publicó su primer poemario en solitario, “Claridades y Brumas”.
Aquí os ofrecemos cuatro poemas de esta autora.

PREDESTINADA
Salima no puede:

     ver el cielo azul bajo su burka,
     sentir en su rostro
     la brisa fresca de la mañana,
     sumergir en el mar
     su cuerpo desnudo.

Desde pequeña:

     la han educado para otros,
     la han criado para otros;
     para otros su vientre ha sido preparado.

Debe ser:

     dulce,
     hermosa,
     comprensiva,
     acogedora.

Su destino es:

     parir,
     callar,
     obedecer.

Pero ella sabe que hay:

     otro mundo,
     otra verdad,
     otra vida,
     más allá de ese burka que la cubre.
     (Del poemario HIJAS DE EVA)

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RECONOZCO (A tantas mujeres maltratadas)

Reconozco la marca
del oprobio en tu piel,
y en tu mirada
el hondo latir de la tristeza.
Reconozco en tus manos
la huella del escarnio,
de ese lento y constante
martirio que padeces.
Reconozco en tu cuello
esa invisible soga
que asfixia tus deseos;
que te aprieta y ahoga.
Reconozco también
en tus silencios
ese miedo a “vivir”
siempre bajo su sombra.
(Del poemario L A LLAMA QUE ILUMINA)

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DESAPRENDER

La tarde es toda un desfilar de sombras
donde el recuerdo agranda las quimeras,
un transitar por el oscuro mar
de seres fantasmales que me habitan.

En ella voy acomodando dudas,
intentando encajar los golpes bajos;
cambiándome de piel como serpiente,
para alejarme así de mis heridas.

Reestructurar mi estancia necesito,
desaprender, dormir, y reinventarme;
cual paciente alquimista, descubrir
el tesoro sin par de la alegría.
(Del poemario CLARIDADES Y BRUMAS)

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SOLO SOY LO QUE ANHELO

Solo soy lo que anhelo.
Lo que fui
lo perdí
bajo ríos de olvido,
o en calles machacadas
por las prisas.
Lo que sentí
quedó
derramado en aceras;
los recuerdos
en niebla diluidos.
La vida que viví
ya no me pertenece;
se ha ido haciendo
de otros.
Hoy
solo soy lo que anhelo.

(Del poemario CLARIDADES Y BRUMAS)

 

 

 

Fotografía: http://es.forwallpaper.com

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