ENTREVISTA A CAROLINA MOLINA UNA DE LAS AUTORAS PARTICIPANTES EN LA ANTOLOGÍA DE RELATOS HISTÓRICOS “RETALES DEL PASADO”

POR ANA PATRICIA SANTAELLA

A.P- ¿Cómo surge la idea de crear esta antología de relatos históricos solidaria?

C.M.- La antología nace a propuesta de Teo Palacios dentro de un grupo cerrado dedicado a la novela histórica en Facebook. Fue algo espontáneo, a mi parecer, pero que llevó a que los entonces conectados al grupo nos ofreciéramos a participar en la antología. Ya desde el principio nos unió un deseo por hacer algo interesante y productivo por la literatura y por denunciar la precaria situación cultual por la que estábamos pasando. La antología tenía que ser solidaria. Esa fue una de las condiciones.

A.P- Parte de los beneficios de este libro histórico tan atractivo en el que participáis diecinueve autores aportando vuestros relatos, va destinada a la Biblioteca Viva al-Ándalus ubicada en Córdoba y regentada por la erudita arabista María Jesús Viguera.

       ¿Qué la hace especial a esta Biblioteca, qué le ocurre y cuántos volúmenes de distintas cultura alberga?

C.M.- He tenido el placer de colaborar con María Jesús Viguera en algunos actos en la BVA y pude comprobar con agrado el entusiasmo con que trabajan tanto ella como los demás miembros de la biblioteca. Sabía de María Jesús mucho antes por sus publicaciones con las que me documenté para mis novelas históricas. Ha sido un verdadero honor poderla conocer personalmente. Pero aunque es una arabista reputada y ahora una de las escasas mujeres miembro de la Real Academia de la Historia, es una gran aficionada a la novela histórica y gracias a eso hemos vuelto a coincidir en diferentes actos. Cuando decidimos donar los derechos del libro a una institución se propusieron varias, entre ellas, yacimientos arqueológicos y asociaciones sanitarias. Finalmente votamos entre todos y salió la Biblioteca Viva de al-Andalus, quizás porque a los escritores nos tira eso de los libros en una estantería. Sin embargo tengo que decir que la BVA no es solo una biblioteca, es un lugar unificador de culturas. Como me dijo una vez Viguera: “La BVA es viva porque en ella cabe todo”. Respecto al contenido de la propia biblioteca es mejor que os conteste ella misma, es la conoce su funcionamiento y su fondo documental.

A.P- ¿Quiénes son los compiladores de este libro? Aparecen en él como he comentado antes, un nutrido grupo de escritores especializados en novela histórica, así como otr@s invitad@s de otros géneros. ¿Cómo ha sido la experiencia, qué le ha parecido llamativo?

C.M.- La antología comenzó como una iniciativa democrática en la que pudiéramos participar todos, o al menos los que ya pertenecíamos al grupo de facebook, pero independientemente de hacerlo así y que algunos de nosotros intervinimos más activamente, los dos escritores que han llevado el mayor peso han sido Teo Palacios y Sebastián Roa. Ellos fueron los que recopilaron los textos, los corrigieron y buscaron editorial. Es decir, fueron los verdaderos coordinadores. La experiencia ha sigo gratificante. Siempre lo es. Vuelves a encontrarte con amigos o conoces a escritores nuevos que de otra manera quizás no se hubieran cruzado en tu camino. Al final siempre acabas aprendiendo y eso ya es un triunfo.

A.P- Supongo que tienen a la vista actos y presentaciones para darlo a conocer. ¿Adónde pueden dirigirse las personas que quieran invitaros para continuar presentándolo o simplemente apoyaros en tan interesante iniciativa?

retales-del-pasado_280x434C.M.- Pueden comunicar con nosotros a través de Facebook. Tenemos la página: Retales del pasado (libro) con esta dirección https://www.facebook.com/retalesdelpasado?ref=ts&fref=ts o dirigiéndose directamente a los escritores participantes. Casi todos tenemos página web o blogs y direcciones de contacto.

A.P- Vemos que profesionalmente ejercéis profesiones muy dispares. Usted, por ejemplo, es periodista además de escritora. ¿Qué opina del periodismo actual, ha perdido rigor y veracidad por la inmediatez con la que operan los medios?

C.M- A estas alturas creo que soy más novelista que periodista. Al terminar Periodismo en los años 80, me quedé algo frustrada. Eran malos tiempos. Ahora casi nadie se acuerda de que en aquella época había mucho paro y también vivíamos una gran crisis. La carrera no estaba bien orientada y al terminar de estudiar tuve la sensación de no haber progresado. Me arrepentí muchas veces de aquello pero luego, con los años, he comprendido que gracias al Periodismo, en el que he trabajado siempre en la sección cultural con grandes reportajes u orientado al teatro o a la narrativa, conseguí hacerme muy bien con el proceso previo a la elaboración de una novela histórica. Es decir, que gracias a que estudie Periodismo me ha sido más fácil manejar la documentación que se necesita para escribir una novela de corte histórico. A fin de cuentas este género es un poco un gran reportaje, primero recopilas todo lo que puedes, lo ordenas y finalmente lo plasmas con una estructura previamente establecida.

Me preguntas que qué opino del periodismo actual y que si la inmediatez lo ha podido perjudicar. Creo que no, más bien lo contrario. Lo ha beneficiado gracias a la inmediatez con que llegamos ahora a todas las noticias. Creo que la enfermedad grave del periodismo es otra cosa. Es la falta de objetividad y compromiso. Rara vez se encuentro la pasión que ponían en este oficio los antiguos periodistas. Ahora es todo política y publicidad y eso me duele. Por eso me gusta la novela histórica. Con ella se puede denunciar con más fuerza que con el periodismo.

A.P- Ha publicado anteriormente otras novelas. Háblenos de ellas y del proceso de crearlas.

Me dediqué a la narrativa desde muy joven pero la publicación de mi primera novela histórica me llegó tarde, en 2003. Desde entonces ha sido un no parar. Mi primera novela se titulaba La luna sobre La Sabika y con ella me comencé a relacionar con la ciudad de Granada. Muchos de mis lectores piensan que soy granadina y ahora casi lo soy, pero he nacido en Madrid y no puedo ignorar esa parte madrileña que llevo. Por este motivo toda mi novelística se orienta hacia la ciudad de Granada, salvo un libro dedicado a Madrid en sus tiempos árabes titulado Mayrit entre dos murallas. He dedicado muchas historias a las diferentes épocas de Granada: Sueños del Albayzin (S. XIV), Iliberri (época romana), El falsificador de la alcazaba (s. XVIII), Guardianes de la Alhambra y Noches en Bib-Rambla (s. XIX), así que creo que es un buen momento de dedicarle algo de tiempo a mi ciudad natal. Mi próxima novela tendrá a Madrid como protagonista aunque no olvidaré a mi ciudad de corazón, que es Granada, porque a ella me dedico con la Asociación Jornadas de Novela Histórica de Granada en cuerpo y alma. Y en mis próximas novelas aunque no se encuentre la Alhambra habrá siempre alguna referencia o personaje a la ciudad que me dio tanto y considero mi segunda tierra.

A.P- ¿Predominan en ellas el rigor histórico o son historias noveladas?

Todas son novelas históricas. Soy bastante exigente en este punto. Las dos primeras que escribí incluso fueron didácticas y llevaban acotaciones a pie de página para explicar la historia en la que viven los personajes. Fue una experiencia gratificante pero ahora intento definir mucho más el lado literario sin tener que desmerecer el histórico. La novela histórica es a partes iguales historia y ficción. En la combinación de ambas y encontrar su equilibrio está la experiencia del narrador. Hay que intentar entrelazar los hechos históricos con la intrahistoria literaria y eso es verdaderamente difícil. De hecho uno de los errores más habituales entre los autores noveles es precisamente eso, que escriben novelas saturadas de historia y se olvidan de la trama que es en definitiva lo que más interesa al lector.

A.P- Es recurrente en su novelística el tema islámico. ¿por qué?

Lo fue en mis primeras novelas (La luna sobre la Sabika, Mayrit entre dos murallas, Sueños del Albayzin). En aquel momento no se habían escrito tantas novelas sobre al-Andalus y me resultaba atrayente por el ambiente que me exigía describir. Pero sí que es cierto que me ha fascinado conocer el legado que al-Andalus nos dejó. Era algo que desconocía por completo antes de dedicarme a esto. De hecho creo que la mayoría de los españoles desconocen que muchas de sus costumbres diarias son herederas de al-Andalus. Con el tiempo y aunque me dediqué a otros momentos históricos en mis novelas, en cierta medida, era volver a la época andalusí porque en Granada allá donde miras existe un resto del pasado zirí o nazarí. En Noches en Bib-Rambla, por ejemplo, se cuenta la lucha de Max Cid, un personaje ficticio pero que bien pudo existir, junto a otros grandes hombres de finales del s. XIX, que intentaron salvaguardar los monumentos de la ciudad de Granada, muchos de ellos construidos por alarifes andalusíes. En el s. XIX se cometieron muchas fechorías en contra de los monumentos, lienzos de murallas, mezquitas, casas moriscas, palacios…se destruyeron por un mal concepto modernista. En el fondo era como está pasando ahora. Y es lo que seguimos denunciando con Retales del pasado.

A.P- En la actualidad está coordinando las Jornadas de Novela Histórica de Granada.   ¿Quiere comentarlo?  

Las Primeras Jornadas de Novela Histórica de Granada surgieron a propuesta de Blas Malo, autor de novela histórica (El esclavo de la al-Hamra, El señor de Castilla, entre otras). Me comentó que tenía ganas de hacer algo sin precedentes en Granada, unas jornadas de novela histórica en donde pudiéramos encontrarnos los escritores y hablar con los lectores de forma cercana. Hablamos de cómo orientarlo y se nos fue uniendo gente, primero la escritora Ana Morilla y más tarde Mario Villén (autor de El escudo de Granada y 40 días de fuego) que ahora es parte integrante y fundador de la Asociación Jornadas de Novela Histórica de Granada. Desde 2013 ya llevamos realizadas cuatro jornadas en las que se ha invitado a venir a esta ciudad a autores de prestigio nacional, algunos de ellos participan en esta antología, como Teo Palacios, Sebastián Roa, Manuel Sanchez-Sevilla, Francisco Narla, Javier Negrete…todos ellos pasaron por nuestras jornadas. Ahora realizamos además presentaciones de libros y rutas literarias que nos están resultando de lo más gratificante. Incluso vamos a realizar talleres literarios. Estamos muy contentos de cómo nos está recibiendo el público granadino y los propios autores nacionales que ya se dirigen a nosotros para realizar actos en Granada. Tenemos un blog donde reflejamos todas nuestras actividades: http://jornadasdenovelahistoricaengranada.blogspot.com.es/

A.P- Me ha comentado que le cautiva el más allá de la cultura milenaria egipcia.

       ¿Cómo contemplaban los egipcios el tránsito a la otra orilla, que tiene de singular o cautivador?

           El cuento con el que he participado en Retales del pasado se titula El camino del sol, que es como llaman en el antiguo Egipto el camino que se emprende desde la muerte hasta el más allá. Un camino inevitable que todo ser humano debe realizar. Me inquietaba ese punto morboso que tiene la cultura egipcia en relación a la muerte. Por lo que pude leer hay aspectos muy contrapuestos: la vida y la muerte, la noche y el día, todos tienen que ver, en definitiva con el más allá. Por eso imaginé en mi relato qué sentiría una persona que tras nacer su único deseo es llegar cuanto antes a la muerte, que es lo que le pasa a mi protagonista. En nuestra sociedad actual no se habla nunca del término, ni siquiera nos planteamos si hay algo más allá, queremos vivir lo más intensamente posible. Me pregunté: Si a los antiguos egipcios les atraía tanto la idea de morir para vivir su otra vida, qué habría de importante en este mundo para evitar que traspasaran la línea fronteriza ente la vida y la muerte. Quizás algo palpable y que deba alimentarse con el contacto físico, así que decidí que el amor podría ser ese poder incontrolable. Este cuento mío tiene algo de romántico tal y como se entendía en el s. XIX y un punto mágico por lo que me han dicho. En cualquier caso espero que sea una aportación que no desmerezca al resto de los cuentos que intervienen en esta antología.

 Enlace a biblioteca Viva al andalus  http://www.bibliotecavivadeal-andalus.org/home_bva.php

  

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Ana Patricia Santaella
Nace en Córdoba, estudia trabajo social. Ha participado en diferentes revistas literarias y antologías, tales como: Antología de poetas en solidaridad con los afectados de sida, “Tintas para la vida” “Tres orillas”, ”Saigón”, etc. Ha formado parte en los encuentros poéticos: “Voces del extremo, 2.008”; Cosmopoética 2009-2010.En 2009, le fue concedido el primer premio de poesía del IV Encuentros por la Paz, de San Pablo de Buceite, Cádiz.

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