De Ratones y Hombres: La Crisis Contada en Clave de Humor para la Infancia

Por Salomé Guadalupe Ingelmo

Los mejores planes de ratones y hombres
a menudo se frustran
y no nos dejan más que sufrimiento y dolor
por el gozo prometido.
Robert Burns, A un ratón

          El instinto natural de un padre o de una madre es proteger, pero los pactos han sido violados: vivimos tiempos que ya ni siquiera respetan las más elementales reglas. Por mucho que intentemos proteger a nuestra infancia, se hace imposible mantener a nuestros niños al margen de la crisis que nos golpea. Hoy la cruda realidad se ceba no sólo con los adultos, sino también con los más pequeños de la casa. Y para ellos, recién llegados a este mundo de locos, es aún más complejo asimilar el motivo de su desgracia. Aunque resulta escalofriante comprobar cómo, con el recrudecimiento de la crisis, con el empeoramiento de las condiciones sociales y en consecuencia de su calidad de vida, han aprendido a manejar con asombrosa naturalidad, con la desgarradora familiaridad que sólo concede la experiencia en primera persona, términos que antes resultaban inconcebibles en boca de un infante. Conceptos áridos, abstractos y complejos, absolutamente ajenos al mundo de la imaginación y la fantasía, estrechamente relacionados con la prosaica economía, tales como el paro, la prima de riesgo o el desempleo, han pasado a formar parte de sus inquietudes cotidianas. No son pocos los niños que ahora se alarman ante la subida de precios que observan en los mercados cuando acompañan a sus padres a hacer la compra. Se les ve angustiados por la situación que viven sus familias.

          La infancia debería ser una fase de la vida poco pragmática y esencialmente despreocupada, soñadora. Un periodo idílico para recordar, una vez llegados a la edad adulta, con nostalgia. Les estamos robando la infancia a nuestros hijos al colocarles frente a una realidad tan dura que incluso la fabulosa mente de un niño, lo más imaginativo que hay, se siente incapaz de obviarla y evadirse. La pesadilla en la que se ha convertido nuestra realidad la está consumiendo: marchitando todos esos mundos de fantasía que los niños y niñas deberían estar construyendo al margen de preocupaciones. Les hemos impuesto un mundo de adultos del que ni siquiera son responsables. Del que, en buena medida, quizá ni siquiera sus padres sean responsables. Incluso si así fuese, convendría recordar la más esencial justicia reivindicada por Ezequiel 18:20: “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo; la justicia del justo será sobre él y la maldad del impío será sobre él”.

          No obstante, también es cierto que las injusticias no se combaten escondiendo la cabeza como el avestruz. Además, ¿hasta cuándo puede disimular un padre o una madre su preocupación porque no consigue pagar la luz, el agua o ni siquiera le llega para dar de merendar a sus hijos? A la presión ejercida por sus problemas, se añade la presión por mantener una imposible máscara de serenidad ante su familia. Ocultar no es la solución, aunque constituya la reacción natural de todos nosotros. Siempre he sido partidaria de mostrarnos sinceros con la infancia. Una sobreprotección mal entendida y basada en la ocultación de cuanto de desagradable tiene la vida, no se me antoja una buena opción para criar adultos equilibrados del mañana. Sin embargo, al tiempo, hay que aproximarse a la infancia con un lenguaje que se Willem van Aelst_Still-Life with Mouse and Candle-a_400x300adapte a sus necesidades; encontrar los canales de comunicación más efectivos y también los más respetuosos con su mundo y su propia sensibilidad, los que preserven más su estabilidad emotiva.

          Por eso decidí escribir un cuento sobre la crisis que pudiese ser leído tanto por adultos como por niños. Un cuento donde tuviesen cabida la compasión y la ternura, pero no la fácil y farisaica sensiblería; un cuento realista que aun así no renunciase a la esperanza.
He tenido el honor de que esa obra fuese escogida para formar parte de la antología Cuentos infantiles sin fronteras 2015, que en estos días ha visto la luz. Supone una doble satisfacción porque, además, los beneficios de sus ventas financiarán proyectos y actividades para la infancia.

          En este cuento quise presentar los efectos de la crisis sin tapujos, pero también con una irrenunciable dosis de sentido del humor: el humor, si nuestros niños consiguen defenderlo a pesar de todo mientras crecen, les hará fuertes y se convertirá en su principal coraza. Sin embargo no he querido retratar la crisis de forma directa, sino vista a través de observadores externos: a través de los ojos de una familia de ratones que conviven con la infortunada familia humana que está a punto de sufrir un desahucio, unos protagonistas de los que se habla constantemente pero que apenas aparecen. La elección de los ratones como hilo conductor de la historia viene dada por muchos motivos. Ciertamente los niños suelen sentirse fascinados por los animales, pero no es ésta la única explicación. El que una familia de ratones se vea empujada a sentir compasión por los humanos con los que comparten casa, da una idea del extremo al que ha llegado la miseria y no deja de suponer una paradoja. Por otro lado la convivencia entre hombres y ratones siempre ha sido complicada, circunstancia que me permite hacer un alegato también contra la intolerancia y el racismo. Sólo cuando los ratones comprenden realmente las terribles vicisitudes por las que están pasando sus coinquilinos pueden desarrollar simpatía y empatía hacia ellos. Además no se trata de una familia de ratones cualquiera: el padre es un roedor muy especial e influyente, lo que le permitirá acudir en ayuda de la desdichada familia humana. Y a mí, conseguir un desenlace optimista para el cuento. No podemos renunciar a un toque de magia y esperanza.

          La literatura supone un ejercicio de tolerancia: tolerancia hacia uno mismo y hacia los demás. Promueve el entendimiento entre los pueblos, la aceptación de “el otro” –que expresa su particular forma de ver el mundo, su bagaje cultural, a través de sus obras literarias–. Nutro aún la convicción de que esforzarse por entender cuanto nos resulta ajeno, retazos de vidas y realidades que pueden no ser las nuestras, ha de hacer de nosotros no sólo personas más informadas y por ello más libres, sino también mejores personas.

          En definitiva Víspera de Reyes pretende, sin fariseísmos, reconfortar a nuestra infancia, una infancia que actualmente madura muy deprisa y que, por tanto, es capaz de enfrentarse a un lenguaje de adultos que no tantas décadas atrás seguramente les habría desconcertado y aturdido. No les esconde la dura realidad que lamentablemente muchos de ellos ya conocen incluso en primera persona, pero sin embargo sí les demuestra que ha de haber salidas. Y que esas salidas pasan por no rendirse y luchar contra las injusticias con todas las armas que poseemos. Para empezar, con una sólida formación que nos permita no ser manipulados y no convertirnos en marionetas ni en vasallos, en daños colaterales. Para continuar, también con el sentido del humor, que es signo de inteligencia. Y con la solidaridad, que es probablemente la cualidad que nos hace más humanos.

          Portada Cuentos sin fronteras 2015a_363x502Todos esos valores que Víspera de Reyes reivindica son compartidos por la asociación convocante de un certamen que se revela, sin duda, un ejemplo de tolerancia e igualdad, pues en él confluyen, en lengua castellana y vasca, autores de toda edad y nacionalidad. La asociación Txirula Kultur Taldea de Otxarkoaga trabaja desde hace muchos años por la infancia en un barrio tradicionalmente considerado marginal, pero que ha demostrado ampliamente su conciencia social impulsando actividades culturales para la comunidad, y cuyos vecinos, gracias a la constancia de sus reivindicaciones, consiguieron tener el primer centro cívico de Bilbao.

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Más información sobre la asociación cultural Txirula Kultur Taldea así como sobre las vías de adquisición del libro, cuya recaudación servirá para financiar proyectos y actividades dirigidas a la infancia, en
http://txirulakulturtaldea.blogspot.com.es/

Figuras:

1. Willem van Aelst, Naturaleza muerta con ratón y vela (1647).
2. Portada de la antología Cuentos infantiles sin fronteras 2015.

Salome Guadalupe Ingelmo
Salome Guadalupe Ingelmo
CURRICULUM RESUMIDO Salomé Guadalupe Ingelmo (Madrid, 1973). Formada en la Universidad Complutense de Madrid, Universidad Autónoma de Madrid, Università degli Studi di Pisa, Universita della Sapienza di Roma y Pontificio Istituto Biblico de Roma, se doctora en Filosofía y Letras por la Universidad Autónoma de Madrid. Miembro del Instituto para el Estudio del Oriente Próximo de la UAM, desde 2006 imparte cursos sobre lenguas y culturas mesopotámicas en dicha Universidad. Ha recibido premios literarios nacionales e internacionales. Sus textos de narrativa y dramaturgia han aparecido en numerosas antologías. En la última década ha sido jurado permanente del Concurso Literario Internacional “Ángel Ganivet” (Asociación de Países Amigos, Helsinki, Finlandia) y jurado del VIII Concurso Literario Bonaventuriano (Universidad San Buenaventura de Cali, Colombia). Publica asiduamente ensayos literarios, tanto académicos como de divulgación, en diversas revistas culturales y medios digitales nacionales e internacionales. De entre los últimos: “Literatura testimonial: justificación personal o voluntad de utilidad histórica. Dos testimonios de Sonderkommando en Auschwitz”, en Revista Destiempos (México) n. 42, Estudios y Ensayos, Diciembre 2014-Enero 2015, p. 50-86 ; “Casi once años sin Terenci Moix: la herida de la esfinge no cicatriza” , en Luz Cultura 24 de enero de 2014 ; “Dorian Gray ayer y hoy: Retrato del seductor sin edad”, en Revista Almiar - Margen Cero III Época Nº 74 / mayo-junio 2014, 14/05/2014 ... Sus críticas de cine suelen aparecer en la revista digital Luz Cultural y en el diario Luz de Levante . Prologó El Retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde (Editorial Nemira, 2009). Desde 2009 colabora ininterrumpidamente con la revista digital bimestral miNatura: Revista de lo breve y lo fantástico <http://www.servercronos.net/bloglgc/index.php/minatura/ ), en la que han visto la luz sus microtextos de género fantástico, de ciencia ficción y terror. Ha sido incluida en Tiempos Oscuros: Una Visión del Fantástico Internacional n. 3 (especial monográfico sobre el estado actual del género en España; y en varias antologías de la editorial Saco de Huesos. Un compendio de sus obras narrativas pertenecientes a los géneros de terror y ciencia ficción puede consultarse en la Biblioteca Tercera Fundación . Más información sobre el resto de su producción literaria en y .

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