ENTREVISTA A LA CANTAUTORA Y COMPOSITORA SARABANDA

POR ANA PATRICIA SANTAELLA

A.P- ¿Evoca con nostalgia recuerdos de su niñez?
Tengo muy buenos recuerdos de mis tardes de conservatorio, con mis hermanos y primos. Me daba tiempo a las tareas y me encantaba la guitarra. Mis padres nos escuchaban los estudios y obras que empezaban a sonar bonito.

A.P- ¿Desde cuándo se interesa por la música?
En mi familia, el abuelo paterno ya tocaba la bandurria y mi padre y sus hermanos en el Centro Filarmónico. Yo por mi parte, con el organillo de la comunión comencé a tocar canciones de oído y con la guitarra seguí ese camino hasta hoy.

A.P- Tengo entendido que otros integrantes de su familia se dedican a la música
Bueno tengo la suerte de poder tocar en un trío de plectro con mis hermanos, donde yo toco el laúd y mi hermano Javier la guitarra y Laura la bandurria. Actualmente mi hermano Javier Villafuerte es profesor de guitarra en el conservatorio. También el círculo se amplía ya que mi tío Paco Villafuerte sigue cantando como toda su vida, sus hijos José y Paquito son profesores de piano y violín y mi tía Rosa Pura es profesora de baile.

A.P- Háblenos de su primer disco que ha realizado de forma autogestionada, “Sueños sin Prisa”, primorosamente ilustrado por Anasabe, en el que ha compuesto las can-ciones que lo integran. ¿Cómo ha sido el proceso?
sarabanda5_562x502Después de llevar cantando media vida, ya que empecé en la adolescencia a componer canciones que cantaba a mis amigos hasta que salí a la Universidad de Magisterio y a diversos locales de la ciudad, algo me decía que tenía que plasmar toda esa música. No pude hacerlo de otra manera que sin prisa, disfrutando del proceso con Antonio Moreno al equipo, y con mis dos amigos que dieron el nombre de Banda, de Sara Banda. Así, Rodrigo García al chelo y su hermano Virginio a la percusión grabaron lo que tantas veces habíamos tocado en directo.
El libreto con las letras me sugería unas ilustraciones que Ana Martínez Cabeza de Vaca supo plasmar en cuanto le conté. Así quedó un disco girasol lleno de luz y colores, como yo lo había soñado. En él hay trece canciones que cuenta mucho de mí, todo desde una visión para compartir con la gente de todas las edades, como dice EL CANTACUENTOS, trata de hacer personajes de sus historias a las personas que escuchan a Sara Banda.

A.P-Es profesora de educación musical en un colegio en Adamuz.  ¿Qué le reporta semejante experiencia, qué objetivos básicos se marca con los niños?.
Soy maestra de música y sé que esta es un gran instrumento para niños y mayores para entender el mundo y la relación con los iguales. De ahí que mis objetivos sean el disfrute y la conciencia de ser miembro de una comunidad. La asignatura de música se queda muy corta en horario pero se distribuye y está presente en todas las actividades del colegio. Les encanta y les reconforta para salir del pupitre y relacionarse con los demás y con el entorno. Los alumnos y alumnas están encantados de que comparta mis canciones con ellos. Yo por mi parte recibo mucho de su entusiasmo y cariño. Siempre tenemos la guitarra cerca para acompañar a flautas, voces y demás instrumentos escolares.

A.P ¿Le gratifica?  ¿De qué adolece la educación musical en España, qué habría de mejorar a su juicio?
En el colegio no da tiempo a todo lo que se puede aprender con la música: escuchar, tocar, cantar, bailar y aprender el lenguaje de las partituras. Eso no lo entiende el que hace una Ley Educativa que quita horario a la asignatura de música.
Hay que mejorar por supuesto la importancia que le dan a la Educación estos políticos que tenemos. Necesitamos una Ley Educativa que no varíe según quien gobierne, que salga de un pacto donde participemos la comunidad educativa, y no los que buscan intereses de la educación.

A.P- Cuando estuvimos conversando para la realización de esta entrevista, me comentó con un conmovedor entusiasmo, sarabanda_Galleta-02-02_1583x1551_571x559que le encanta de forma especial la letra de la canción “Los Girasoles”, ¿qué razones alega?  
Los Girasoles nació como protesta cuando era más joven y ahora he hecho otra versión para adaptarla a la niñez. Viene a decir que no dejemos que hagan de nosotros un mundo del montón que no piense. Gírate a ti mismo, mira a tu vecino, cada uno seguirá su sol. Los niños y niñas son genuinos y deben sacar lo que llevan dentro sin dejar que se les amontone. Es una llamada a pensar por ti mismo, a ser original, a no dejarte llevar.

A.P-¿Qué siente a la hora de componer Sarabanda, que aportes destacables nos reporta la música?
Con mis canciones intento transmitir mensajes casi siempre positivos, porque no creo que haya que recrearse en lo malo ni en uno mismo. A las personas nos gusta escuchar algo en lo que nos sintamos identificados y que nos haga despertar una parte de nosotros que en el día a día está a veces dormida. Así, escuchar SaraBanda te hace abrir los ojos, sonreír, mirar al de al lado y querer a la vida. Eso intento y me gusta cuando veo caras de personas de diferentes edades y condiciones que así lo demuestran.

A.P- Es defensora de la autogestión y de la elaboración local de sueños y proyectos. Llama la atención en un mundo abocado a la imparable globalización y su locura consumista. ¿Nos lo cuenta?
Siempre me he intentado salir de las prisas y de los montones, por eso me gustan los proyectos personales. En esta ciudad tenemos una gran red de consumo local alternativo. Puedes encontrar mercados de productores locales de huertos que trabajan unidos, tiendas dedicadas a la economía social y comercio justo, y además una amplia red de artistas de todas las categorías (danza, teatro, música, artes plásticas) que enriquecen la ciudad llegando a pequeños grupos de gente en pequeños locales.

A.P- ¿Qué cosas valora por encima de todo?
Valoro la alegría de agradecer lo bonito que nos trae la vida, como la canción Gracias a la Vida de Violeta Parra. Valoro lo genuino y propio. Como hizo el maestro Carlos Cano buscando en García Lorca, Blas infante y tantos y tantas grandes de nuestra tierra, debemos valorar lo nuestro y sentirnos orgullosos. En el folclore y lo familiar tenemos una gran riqueza. Visitando pueblos y conociendo gentes puedes también salirte “del montón” y valorar lo que te ha hecho crecer, siempre también dejando entrar lo nuevo, que así seremos cada uno nosotros mismos, originales y auténticos.

A.P-¿Qué es lo que más le agrada y lo que menos de su ciudad, Córdoba?

SONY DSCMe agradan muchísimas cosas: la belleza de sus calles, nuestra sierra cercana, la mezcla entre pueblo y ciudad que podemos ver en su gente y toda nuestra historia llena de riqueza cultural. Me desagrada que haya enfrentamiento entre las tradiciones antiguas, que a veces no dejan paso a lo nuevo y que se quieren apropiar de espacios que son de todos. Igualmente también esa parte más cerrada de algunas personas que se mueven poco y no acuden a las citas culturales pequeñas y grandes de su ciudad, que llenan la agenda cultural.

A.P- Pertenece además a un grupo de mujeres músicas llamado Odaras Inquietas
Mis últimas canciones las he terminado con unas amigas que vienen de una batucada femenina llamada Odara. Odaras Inquietas es una formación de ocho chicas con instrumentos de pequeña percusión, guitarra y voces. Juntas hemos compartido ratos y canciones, qué más podemos pedir. En ese camino estamos.

A.P-¿Tiene algún proyecto ilusionante inmediato?
Ya tengo ganas de un segundo disco, y canciones también tengo bastantes. Pero hay otros proyectos que se me cruzan y disfruto. Desde tocar en Adamuz, a la República de las letras, al tocar con el Trío de mis hermanos que la última vez fue un éxito incluyendo canciones con voz.

A.P-Se quedó finalista en un Certamen musical en Málaga, el premio que obtuvo fue actuar en la Feria de esta ciudad.
Fui la única de fuera de Málaga y la única cantautora. Me subí a un escenario brutal para ir con mi guitarra y la gente bailó y aplaudió como si fuera un grupo. Fue duro porque parece que estés desnuda ante ellos con tan poco que te cubra y tanto que muestras, pero lo disfruté. Ese fue mi premio, actuar en la final.

A.P- Es una privilegiada al educar en el ámbito musical a esta generación de niños. ¿Tienen buen oído musical, que suele decirles, si es el caso?
Los niños y niñas aman la música, y la música está ahí si las familias les dedican tiempo. Ellos quieren conservatorio, escuela de música, banda, bailes, de todo. Son como esponjas y la música les hace sentirse realizados. Yo les animo en todo momento, pero han de buscar tiempo las familias en este mundo en el que, a veces, parece que la música no es productiva, cuando para pequeños y mayores, alimentar el alma y realizarse como persona sea profundamente necesario.

A.P- ¿Dónde podemos encontrar su disco SaraBanda “Sueños sin Prisa”
En la funda de mi guitarra en los conciertos y en locales como La Tejedora, La República de las letras, Melody, Casa Azul y en El Tiento, un bar de amigos.

A.P-¿Desea añadir algo antes de despedirnos?
Que no os atrape el sofá y nos veamos pensando por nosotros mismos, como los Girasoles, aprovechando que hay muchos soles y alimentándonos de la cultura diversa que se nos ofrece.

Ana Patricia Santaella
Nace en Córdoba, estudia trabajo social. Ha participado en diferentes revistas literarias y antologías, tales como: Antología de poetas en solidaridad con los afectados de sida, “Tintas para la vida” “Tres orillas”, ”Saigón”, etc. Ha formado parte en los encuentros poéticos: “Voces del extremo, 2.008”; Cosmopoética 2009-2010.En 2009, le fue concedido el primer premio de poesía del IV Encuentros por la Paz, de San Pablo de Buceite, Cádiz.

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