Rosa María Estremera Blanco

BIOGRAFÍA.

Rosa María Estremera Blanco, nacida en Ceuta en 1966, las luces de “dos mares” iluminaron su pasión por la palabra.

rosa maria estremeraDesde que en la adolescencia colaboró en la página juvenil de un periódico local, hasta la profundización en el psicoanálisis, no ha parado de buscar la palabra allí donde la vida habla.

Madre, Psicoanalista y Poeta. Estudió piano y danza, enfermería militar, Relaciones públicas y Comunicación. Master en clínica psicoanalítica y psicoterapia  en la Escuela Española de Psicoanálisis y Psicoterapia donde formó parte del equipo docente, y colaboró impartiendo diversas conferencias.

Colabora en diferentes medios escritos y digitales. Hasta el momento tiene publicado:

con la prestigiosa Editorial Vitruvio:

“Sinfonías y voces”.

“El tacto de la Luna hiriente”.

El próximo otoño saldrá a la luz con la misma Editorial Vitruvio su tercer poemario:

“Las tierras que nos cubren”.

Con Minkgo Fine Art Ediciones una colaboración en el libro “la ruina, series” del reconocido fotógrafo José Luis López Moral.

 

AUDIOVISUAL.

Poema del libro “El tacto de la luna hiriente” Monólogo de despedidas y pasiones de Ediciones Vitruvio recitado por la autora Rosa María Estremera.

https://www.youtube.com/watch?v=qsSRVBFqho4&feature=youtu.be

Presentacion “El tacto de la luna hiriente” Rosa Maria Estremera

https://www.youtube.com/watch?v=xKr7vbhPd0A&feature=youtu.be

Poema final de la presentación en la Biblioteca pública de Ceuta. (El tacto de la luna hiriente)

https://www.youtube.com/watch?v=8lYNJfp0n4o&feature=youtu.be

Entrevista a la autora en RTVCeuta.

https://www.youtube.com/watch?v=e6uggH2BQh8&feature=youtu.be

Manuel Carmona entrevista a Rosa María Estremera, presentación de El tacto de la luna hiriente. 2 noviembre 2015.

http://www.rosamariaestremera.es/2015/11/entrevista-ricks-cafe.html?m=1

Manuel Carmona entrevista a Rosa María Estremera, presentación de Sinfonías y voces.

http://www.rick-cafe.com/?sc=1&ida=39

Presentación de El tacto de la luna hiriente en Biblioteca pública de Ceuta.12 febrero 2016

http://elpueblodeceuta.es/not/2863/-no-estoy-de-acuerdo-con-los-que-dicen-que-los-

Conversación con Manuel Carmona, a propósito del acto en el Café Comercial. 16 octubre 2015

http://www.rick-cafe.com/?sc=1&ida=72

Audio Ondacero, presentación de El tacto de la luna hiriente.

 http://www.ondacero.es/emisoras/ceuta/ceuta/audios-podcast/ceuta-en-la- onda-1102156_2016021156bc3bb04beb28f1bc45c64c.html

 

XVI

Rosa María Estremera Blanco
La certeza de un día lluvioso
es lo único válido.
La caída de sus gotas
por mi pelo y en mis manos.

La promesa de perderme con ella,
de empaparme de ella
de vivirme, de mancharme
de olvidarme.

La firmeza del ser porque siento
su fresca tibieza,
porque bautiza mis emociones
en credos libres de pecados.

El ruego de sentir
sus cálidos regalos,
su tierra humedecida,
sus hojas cuajadas de vida.

El esfuerzo de revivir
la tierra yerma y seca
los ríos sin caudal
los lagos sin fondo.

El plácido temblor de los días
y las vívidas experiencias,
las palabras gritadas con los ojos
dichas para que tú las sientas.

La certeza de quererte siempre
a pesar de las lluvias
y por encima de la tierras
que nos cubren.

XXIX

No quiero decir adiós al placer
del tacto de la luna hiriente.
No quiero desprenderme
del untuoso abrazo de su  luz
que me impregna y envuelve con densidad,
respirándome desde dentro su leyenda.

Qué locura su lujuria emblanquecida…
Me destierro de ella y me persigue,
miles de espacios me muestra
en lugares blancos que aparecen
bordados de impune verdad,
y soez y con descaro lo expone.

Corre tras de mí gritándome
con mudas manos,
que envueltas en guantes blancos
alcanzan lo inalcanzable,
lo escondido de tus ojos,
lo olvidado del oscuro lado virgen.

En mi desesperada huida, rozo
mi piel con sus afilados halos,
y sangro de rojos los níveos
reflejos de sus deseosos sueños.
Y un grito sordo retumba
el camino argénteo y petrificado.

Y entonces, mientras enrojece
la vara que me sostiene,
escucho un dulce y pálido canto
que procede del interior nacarado de su historia;
y una vez más unta de placeres
las troneras deslizadas de mi razón.

No quiero decir adiós al placer
del tacto de la luna hiriente.
No quiero dejar de perseguir sesgos
de vida, ni siquiera en caminos reservados.
Quiero dejarme abrazar casi con maldad,
por la luz blanquecina de su arrojada existencia.

XXXV

Demasiado azul tus besos
y tus abrazos;
abarrotados de añiles, los lejanos cielos
donde pintamos la vida
de las estrellas,
que una vez, quisimos ser.

Con la vehemencia del deseo
teñimos los frescos aires
de un verano que resiste calentarnos;
con excesivas e ingrávidas nubes
que parecen desplomarse
ante las fauces abatidas de la  noche.

La inmensidad del hielo en vasos
llenos de imágenes trastocadas
donde el frio y húmedo reproche
distorsiona los llantos,
donde los abismos de los recuerdos
buscan manos donde sujetarse.

Demasiado azul para unos ojos
que no miran…
en los que no me encuentro;
descarnados sueños rotos
para olvidarlos esta noche
donde me susurran grises los vientos.

Desmesurados humos danzan
por las cortinas de palabras que arrancan,
por las brisas aún pesadas
de rocíos, que ahogan
los lamentos encerrados en bocas
que enmudecieron las horas.

Insolentes, las encrespadas brasas
de los fuegos se van apagando
y velan los anhelos que empeño en ocultar;
me resguardo tras figuras de algodones
claros, con la esperanza de duendes
que alboroten mis prestancias e ilusiones.

Mis deseos
me gritan desde lejos que hay demasiados
azules en esta noche de finales de mayo,
esta noche que no miente y no quiere que me bese
la callada esperanza de otros labios,
ni la tersura de otras manos que me templen.

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