La novela “En la soledad de un cielo muerto” de Laury Leite: El vacío de la realidad capitalista

Por: Óscar Rodríguez

En estos tiempos, cuando es mucha la literatura que pretende igualar la realidad, no es fácil encontrar una novela que inspirándose en la crisis también plantee un ejercicio creativo. Eso ocurre con la primera obra del escritor mexicano Laury Leite. Todo un entramado sobre las expectativas originadas por un sistema económico que no garantiza el bienestar de todos.

Ya son muchas las novelas que ha originado la crisis económica global; algunas se aproximan a la realidad desde la interpretación de las noticias, otras lo hacen al estilo de una crónica novelada. Sin embargo, pocas son las obras literarias que irrumpen en la realidad para socavarla. Es el caso del mexicano Laury Leite (Ciudad de México, 1984), quien en su primera novela, En la soledad de un cielo muerto (Ediciones Carena, 2017) penetra en niveles de la crisis no tratados con frecuencia. La novela de Leite nos habla de personajes que se sintieron estafados por las expectativas globales del sistema; nos cuenta el proceso de ilusión como también el desencadenante de la derrota individual y colectiva. No obstante, el autor lleva al lector a un nivel de soledad y enfrentamiento interior que, a mí entender, hacen de esta una obra única en su estilo. Y es que En la soledad de un cielo muerto no trata solo de la crisis económica, tampoco es que se limite a decir que la crisis fue una estrategia de los más poderosos. La novela narra las consecuencias de las muchas crisis que padece la sociedad. Su desarrollo opera como un topo que va penetrando en los subterráneos del mundo para ubicar al lector en el vacío de la realidad.

Resulta grato comprobar el buen nivel de una primera novela. Eso nos dice mucho de lo que seguramente nos ofrecerá este autor en un futuro. Indagando un poco en el escritor nos enteramos de que es un gran lector de los clásicos y de la literatura de niveles exigentes. Franz Kafka, Juan Rulfo, Thomas Bernhard y Peter Handke son solo algunos de los creadores preferidos por Laury Leite. Algunas de esas influencias se dejan ver en su ópera prima. La soledad, la incomunicación, la imposibilidad de lograr una vida digna, el fracaso de lo sueños vendidos como ciertos. La novela tiene un sabor de desasosiego muy propio del siglo XXI. En su trama vamos sintiendo esa falsa alegría tan propia de quienes compramos la oferta de un paraíso capitalista en la tierra.

Laury Leite ha dicho: “Me gusta pensar que la novela narra la travesía de un tipo por las ruinas que el progreso ha ido dejando tras su paso a lo largo de la Historia”. Es el propio autor quien en sus declaraciones mejor dibuja el drama de soledad que padecen los personajes de su obra: “Cuenta la historia de un hombre que vivía en Madrid adaptado al modo de vida de su época. Tenía una tienda, tenía una novia, tenía una casa. Con la última crisis económica, el curso habitual de las cosas se interrumpió y la vida que llevaba se derrumbó. Perdió su tienda, perdió su casa y cuando faltó dinero, la relación con su novia se deterioró. De manera que la crisis colectiva se transformó en una especie de crisis existencial en el hombre y de súbito se encuentra completamente perdido. Todo lo que había constituido su identidad se desmoronó. Lo único que le queda es la relación con su madre. Entonces, después de muchos años fuera, vuelve a su país de origen, vuelve a vivir con su madre guiado por esa necesidad de encontrar su lugar en el mundo. Y para encontrarlo tendrá que hacer un recorrido a través de su historia personal y la historia colectiva”.

Si tuviéramos que elegir un espejo novelado de la soledad del individuo del presente, sin duda, escogeríamos En la soledad de un cielo muerto, una obra llamada a convertirse en un eco importante de una sociedad determinada por muchas crisis que vuelan en torno a una única gran crisis: la existencial.

 

 

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