TUS MANOS

TUS MANOS

 

El crespúsculo me despertó con nuestra canción,

las notas de piano golpeaban mi alma,

como bolas de granizo heladas

agujerean las tiernas hojas de campana.

¿Qué será de ti, en estos días sin sol?

 

Tu recuerdo. La lluvia. Mi alma llora…

¡Mi cuerpo entero es puro lamento!

Tristeza de tu cuerpo, amor mío, tu cuerpo.

Cárcel de oro negro,

sin grilletes, ni puertas…

quiero escapar de él, y no puedo.

 

Mi corazón late en mis sienes,

violines crueles en sinfonía sin fin

desafinan en mi cerebro.

Marabunta de sentimientos encontrados

acribillan mi pecho.

Te busco y  no te encuentro,

y sin buscarte, te veo.

 

Lloro sin lágrimas,

no hay calvario,

ni desconsuelo, ni tortura,

ni dolor más amargo.

Tu beso de chocolate y almendra

cerraba mi boca,

tu amor… canción eterna.

¿Cómo pueden notas tan dulces

fermentar en licores amargos?

Mi rostro en tus manos.

Tus manos…tus manos.

Tus manos…palomas.

Tus manos… relámpagos.

Tus manos…la luz.

Tus manos…reflejos frisados.

Tus manos…el viento.

Tus manos…volaban.

Tus manos…enérgicas.

Tus delicadas manos.

Se escaparon  de mi vida.

De mi pecho ardiente.

De mis desiertas manos.

Mis manos…aire.

 

Mª Loreto Sutil Jiménez

 

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