LA LETRA ESCARLATA, De NATHANIEL HAWTHORNE

Al cabo de los años he observado que la belleza, como la felicidad, es frecuente. No pasa un día en que no estemos, un instante, en el paraíso. Jorge Luis Borges.

LA LETRA ESCARLATA, De NATHANIEL HAWTHORNE

Nathaniel Hawthorne nació el 4 de julio de 1804 en la ciudad se Salem, Massachussets. Su casa de nacimiento todavía se encuentra en pie. Su infancia fue difícil, debido a que queda huérfano a la edad de 4 años. A partir de entonces, su vida fue compleja, pero, al mismo tiempo, fascinante, principalmente, por su pasión por la literatura y su cercanía al puritanismo de la iglesia anglicana. “Yo no vivía—diría más tarde— solo soñaba que vivía”, comunicó cuando publicó su primer libro, tanto era su amor por la escritura. Fue un autor encuadrable en la literatura del Romanticismo, como Edgar Allan Poe, gran parte de su obra se localiza en Nueva Inglaterra y muchas de sus historias, de contenido generalmente alegórico, recrean intensamente el ambiente austero que empapaba la sociedad de aquellos años. Su narrativa la define con precisión el escritor Luis Loayza, “es tal vez el contraste entre la violencia exterior y la suavidad del tono, entre la voz delicada y las oscuras sugerencias de lo que dice”. Jorge Luis Borges observa, por su parte: “Es el tenue mundo crepuscular, o lunar, de las imaginaciones fantásticas”.

La letra escarlata, ambientada a finales del siglo XVII en Massachussets, está escrita en forma de cuento, con una prosa poética muy culta y recreándose en las palabras. Nos presenta el autor su obra inspirada en el puritanismo de la iglesia Anglicana y en concreto en el adulterio. Penaban en aquellos momentos a los condenados con ese delito a llevar pendida la A de adúlteros en el pecho hasta su muerte.

La novela relata la historia de una mujer, Hester, acusada de adulterio y condenada a llevar en su pecho la letra A, siendo, asimismo, rechazada y obligada a vivir lejos de la ciudad. Hester se niega a revelar el nombre del padre de su hija, nacida del romance adúltero que mantuvo con el sacerdote del pueblo. Éste calla la parte de “pecado” que le corresponde, por miedo a perder el estatus que tiene en la sociedad. Aparecerá un personaje que, dueño del secreto, infringirá al párroco un lento sufrimiento.

El escritor maneja muy bien la psicología humana, presentando distintos arquetipos:

—Muestra a Hester como una mujer valiente, luchadora, fuerte, constante y resistente que sigue adelante, plena de fuerza y capaz de transmitir su fuerza a los demás. Por eso, vive independiente, hace lo que quiere, vive en libertad…

—Arthur Dimmesdale (sacerdote), lo presenta como un ser débil, sufridor nato, víctima, cobarde, lo mueve la vanidad.

—Roger Chillingworth (el personaje imprevisto), toma la venganza por bandera, hace de ello su forma de vida.

A través de la lectura del libro, las ideas que claramente resaltan son:

—La estigmatización por el pecado del adulterio

—La doble moral existente en esa época y que persiste hasta nuestros tiempos.

—La unión de los poderes fácticos para controlar el pensamiento, y crear un sentimiento de culpa que inmoviliza al ser humano, y lo hace manejable. Por tanto, la necesidad de educar a las personas en el discernimiento, y en la libertad de pensamiento.

Es un escritor con la sensibilidad suficiente, para adentrarse hábilmente en el alma de la mujer, y sublimarla.

Mª Loreto Sutil Jiménez.

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