JAVIER BOZALONGO

JAVIER BOZALONGO (Tarragona, 1961). Ha publicado los poemarios Líquida nostalgia (2001), Hasta llegar aquí (2005), Viaje improbable (Premio

Javier Bozalongo

Surcos de poesía, 2008) y La casa a oscuras (Accésit del Premio Internacional de poesía Jaime Gil de Biedma, 2009), además de las antologías Nunca el silencio (Costa Rica, 2013), Has vuelto a ver luciérnagas (México, 2015), Las raíces aéreas (Ecuador, 2016) y Otro hombre descalzo (Argentina, 2017). Como narrador ha publicado el libro de relatos Todos estaban vivos (2016, Finalista del Premio Andalucía de la Crítica) y el libro de aforismos Prismáticos (Trea Ediciones, 2017). Su obra ha sido traducida a varios idiomas e incluida en diversas antologías tanto en España como en Hispanoamérica. Dirige la colección de poesía de Valparaíso Ediciones (www.valparaisoediciones.es).

 

 

 

Poemas de Javier Bozalongo
LAS CONSECUENCIAS

De cualquier arco iris
se puede deducir una tormenta.
Cualquier adiós
fue antes bienvenida.
Los amantes merecen el descanso
sólo si son capaces
de avivar el incendio de sus cuerpos.
En tu risa puedo leer las lágrimas
que precedieron al abrazo
y en los pasos de cualquier madrugada
puedo escuchar cristales rotos.

OPCIONES

Un amor que se hace o una cárcel de amor.
El sabor del pecado sin arrepentimiento.
¿Si te dan a elegir,
mentiras con limón o veneno con hielo?
El negro de tus ojos o un blanco hospitalario.

EL ARTE DEL DESNUDO

Cuando alguien duerme solo
no hay contradicciones: desnudarse despacio
sin pensar en el orden
y meterse en la cama casi siempre deshecha
con expresa intención de oscuridad.
Cuando la noche acierta y hay alguien junto a ti
procuras ordenar ropa e ideas
y tienes buen cuidado
de que el guión se cumpla.
Desnudarse requiere una coreografía:
un
dos
tres
un
dos
tres
y el silencio del aire
que el deseo interrumpe
y el frío del ambiente
roto por el calor de un cuerpo nuevo.
Cuando alguien duerme solo
sólo duerme,
indefenso y desnudo frente al tiempo.

POR ALGO SE LLAMA ASÍ

Hay ciudades que no admiten abrazos
y sólo vociferan por negros altavoces
la salida de vuelos hacia ninguna parte.
Hay ciudades con ríos que quisieran ser mar,
ciudades que recuerdan siempre a otra,
ciudades a merced de piratas vestidas de Chanel, ciudades donde el dólar es una religión.
Todas podrían parecer la misma
pero ninguna esconde la que en verdad fue tuya.
Detrás de las miradas sospechosas
la noche de San Telmo protege a los amantes,
y las parejas salen a descubrir Retiro,
vuelven a ser los mismos cenando en Villa Freud,
los que fueron el día que amaneció en La Boca
con un sol que bailaba canciones italianas.
Y salen del teatro en la calle Corrientes
luciendo una sonrisa recién inaugurada,
pasean por Florida mirándose a los ojos,
manteniéndose firmes al salir del Colón
para no ser tragados por la 9 de julio.

En Buenos Aires todo invita a la nostalgia,
incluso los recuerdos que guardas del futuro.

LUCES DE GRANADA

Es mentira que no creas en nada.
Lo imposible se vuelve a veces cierto
y se enciende la luz, todo está abierto,
eres el nuevo Lázaro y caminas
–de puntillas sobre un campo de minas–
pero erguido después de la caída,
avanzando sin prisa a la salida.
Se ilumina la noche de Granada.

ESA CIUDAD EXISTE

Añoro una ciudad de aire tan limpio
–no me refiero sólo a la contaminación–
en la que uno pueda salir a caminar
sin sentir que su sombra
desaparece a plena luz del día.
Los actos nos reflejan
pero no es siempre una la verdad,
y uno añora sentirse al menos libre
para que los errores
no sean confundidos con mentiras.

Añoro una ciudad donde los parques
no terminen por ser una emboscada
y se escondan detrás de cada arbusto
tus peores recuerdos.
Las miradas se vuelven peligrosas
y quien creíste amigo puede ser tu asesino.
Añoro esa ciudad donde un poeta
no ha de cavar su fosa al escribir
ni debe camuflarse, vestirse de soldado
para hacer de su verso una trinchera.
Esa ciudad existe, pero tal vez no es esta.

 

 

Deja un comentario

  • El usuario es responsable de sus comentarios, nos reservamos el derecho de borrarlos si estos resultan ofensivos, inadecuados o denigrantes.
  • Responsable: Carlos Rascón
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: info@luzcultural.com.
  • Información adicional: Más información en nuestra política de privacidad.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.