AICHA BASSRY



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AICHA BASSRY. Poeta y novelista marroquí. Miembro de la casa de la poesía, de la Unión de Escritores de Marruecos y Vicepresidenta del AICL francesa.
Ha publicado en poesía: Tardes (2001, Marruecos), Insomnio de los ángeles (2003, Marruecos), Un balcón a oscuras (2004, Marruecos), Noche frágil (2007, Líbano), El diálogo de la chimenea, cuadros del artista Abdellah AlHariri (2009, Francia), Mi amigo el otoño, cuadros del artista Moa Bennani (2009, Marruecos), La solidad del pájaro (2010, Siria), Nadadores en el sed (2014, Marruecos), La sirena del mar (2015, Cuentos y leyendas de los jóvenes en Árabe/Francés, ilustra-ción de Samanta Malavasi, 2015, Marruecos), Tolerancia en colores :Cuentos y leyendas de los jóvenes en Árabe/Francés, ilustración de Samanta Malavasi (2016,Marruecos).
En novela ha publicado Noches de seda (Egipto, 2013), Las nietas de Greta Garbo (Egipto, 2015) y Mujeres y cereza (Egipto, 2016).
Su obra ha sido traducida a varios idiomas, como español, turco, italiano o francés.
Ha realizado también una crítica sobre la ironía en la poesía de Mahmud Darwish. Escribe artículos en varios foros marroquíes y árabes. Su poesía ha sido recogida en varias antologías poéticas.

Tolerancia en colores

(A mi nieta)

Si llega la primavera
Y te cautivan los colores para que pintes un cuadro,
Que sea un cielo azul brillante
Sin una nube.

Con un toque de pincel, abre un hueco de luz
Para que pase un rayo de certeza a tu pequeño corazón:
No hay barreras entre los niños y las palabras de Dios.

Si pintas pájaros volando,
Que sea una bandada,
Para que no pase ningún avión bombardeando
Hospitales o casas habitadas.

Si pintas un sol,
Insiste sobre el amarillo ardiente,
Para que el calor alcance las lejanas cabañas
Allí al borde del río.

Si llega la primavera,
Y te cautivan los colores,
Y pintas un hogar con chimenea
Y elegantes cortinas,
Que sean sus ventanas abiertas sobre la mar:
Sólo el olor del mar purifica las almas contaminadas
Sólo las olas limpian
Los pecados del hombre.
Sobre la puerta,
Pon una media luna, una estrella y una cruz
Para que no dude un transeúnte
En llamar a la puerta de tu corazón.

Si llega la primavera,
Y te cautivan los colores
Y pintas un jardín para la casa
Y una niña con trenzas rojas
Jugando entre viveros de rosas,
Cércalos con alambre
Para que no la engañe el lobo.
Sobre el tendedero, cuelga un pañuelo blanco
Para que no se declare la guerra entre los colores de tu cuadro.

Si pintas una mariposa bailando entre flores,
Que sean sus alas de plata
Y su baile signo de humildad hacia la hierba
Y no adoración a la luz.

Si pintas un árbol,
Que sea de un verde denso
Y bien enraizado
Para que no lo arranque un viento pasajero.

Si pintas un río,
Que sea de azul claro
Y desemboque en el mar y no en una alberca.

Si llega la primavera
Y no encuentras una madre,
Pinta en un rincón del cuadro
Viveros de claveles y jazmines:
Aquellos eran tu madre.

Si llega la primavera
Y te cautivan los colores para que pintes un cuadro,
Que sea con colores brillantes,
Un cuadro acogedor tal como tu corazón,
Sin marco
Para que quepa el mundo entero.

Mi amigo el otoño

Cada uno tiene su estación y el otoño es mi amigo

Otoño

El color dorado de la tarde
Juguetea con las cortinas,
El oro de los árboles
ilumina el cuarto.
¡Dios mío!
Sobre el balcón del alma
caen las hojas del otoño.

Al borde del otoño

“Cerraré las puertas de la muerte,
Yo soy la ultima flor del otoño”
Edith Suderyan

Algas son mis restos,
exhaustas de tanto bucear de noche .
Arrópame con tu azul
para flotar sobre el nivel de tu sueño
Cual sueño violeta…
Quizás,
Quizás al borde del otoño
brote una planta.

 

Nada

Al borde del otoño
Busqué lo que sobraba de la leche de almendras
En mi boca
…………………
Alguien con mis labios masticó la vida
sin que me hiciera saborear su néctar.

 

El invierno no se ha tardado

“ Esta es mi cuento,
cuento del otoño del fuego”
N. Inui. Poeta japonés

La naturaleza ejerció su ciclo en el cuerpo,
Sin defecto ni miedo.
Soy yo quien se deslizó de mi otoño,
Y me adormecí sobre la hierba verde.
En plena pasión
Creí que el invierno se ha tardado.

 

Creamos en el inicio del otoño

“Creamos en el inicio de una estación fría…
En los destrozos de los jardines de ensueño…
Las semillas encarceladas”
Farruj Ferjazed.

A los cuarenta,
me refiero al ecuador de la vida,
no hay flores que atraigan.
A los cuarenta,
los pájaros a sus nidos abandonan,
y los números en la mente se oxidan.
A los cuarenta,
la luna, con su sombra se inclina sobre la ventana
para que tu apagón no se refleje en sus ojos.
También
el sol no leerá tu horóscopo como cada mañana.
El sol no tiene la valentía del espejo
Para revelarte el inicio del otoño.

 

¿Qué es lo que queda para el otoño?

Las canas se caen.
Las mejillas se desfloran.
Las mechas del corazón se debilitan.
Se apaga el brillo de los ojos…
¿Qué es lo que queda para el otoño
más que una triste canción
Y un álbum de fotos?

 

Cuadro

Pongo un marco,
te dibujo con bigotes y con calva
te pongo gafas gruesas
te pongo en un vasto jardín verde
para que contemples.
Me pongo a tu lado,
mujer con pelo de plata,
falda larga
y sobre mis hombros un chal negro.
Quizás yo tenga frío…
Así no te avergonzarás del estremecimiento de tus manos,
así no me avergonzaré de mis arrugas.
Así envejeceremos juntos,
…El otoño será verde.

 

Confidencias tardías

Con amargura, él reconoció:
Ella, extraía de sus trenzas,
de debajo de mi almohada cada noche, un mechón,
se iba
y no me enteraba.
Con amargura, ella reconoció:
La escarcha arrugó mis hojas,
la manzana del otoño cayó
en otro regazo
la saboreó
y acepté.
Con amargura yo reconozco:
Cuando cayó la manzana de mi otoño
No encontró más que el vacío
Y morí.

 

Percepción ciega

Percibo que un fugaz estremecimiento
agitó el lecho del viento
y arrojó mi nube al abismo de lo imposible.
Percibo que el otoño es un confuso instante
que se infiltra entre el verdor y el marchitar
sin pedir disculpas al árbol.
Percibo que me equivoqué de puerta,
cuando llamé al silencio con miedo y pudor…
Pero,
¿Qué importa una ciega percepción
al borde de la muerte?

 

(Traducción del árabe al español Abdellatif Zennan)

Abdellatif Zennan, nacido en Tetuán (Marruecos). Licenciado en Filología Hispánica por la Univer-sidad Abdelmalek Essaadi de Tetuán. Ha traducido numerosos artículos, poemarios, antologías, cuentos y novelas del árabe al castellano. Ha trabajado en el Centro Cultural al Andalus de Martil y actualmente es Jefe del Departamento de Cultura del Ayuntamiento de Martil. Entre sus traduccio-nes de poesía están: “La soledad de la arena”, Aicha Bassry (2006); “Voces del Sur, poesía marroquí contemporánea” ( 2006). Ha traducido la mayoría de los textos de “Cuentos y relatos de Andalucía y Marruecos” (2006), “Antología de la poesía femenina marroquí” (2007), “Un nuevo cielo”, Touria Mjdouline (2008), “Despliego mis alas” de Aicha Bassry (2009), “Tormenta en el cuerpo” Ouidad Ben Moussa (2010), “Cicatriz de la luz” Aicha Bassry (2010), “Me divierto con esta vida” Ouidad Ben Moussa ( 2015), “Porteadora del cuerpo” Imane El Khattabi (2016). Colaboró en la revisión y traducción del texto de Abdellatif Laabi “El síndrome andaluz” (2009), “Las grutas de Tánger” novela de Mohamed Azzedine Tazy, (2010), “Noches de seda” novela de Aicha Bassry (2015).

Ha participado en distintas conferencias culturales tanto en Marruecos como en España.

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