Antología poética Manuel Francisco Reina



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Antología poética Manuel Francisco Reina
Encuentros del Mediterráneo.

Salamandras

Miradlas sobre el lecho yacer, son salamandras.
Parecen la indolencia,
y son carbones encendidos, calmos…
Vedlos dormir un sueño de opio antiguo.
De lotos tersos.
De saurios inmóviles por el aire.
Percibe que ojos se abren igual que un rito.
A fuego lento, sabiendo que estabas.
Nota que son tan bellos que duelen tu existencia.
Han pagado precios muy altos.
Su aliento emborracha, sus besos hieren,
sus caricias calcinan,
su amor es un misterio pues incinera y mata.
Observa cómo se mueven, tan lentos,
parece que tuvieran
entero el tiempo allí entre las sábanas.
Llevan siglos, años, días, segundos
Fundiéndose en su magma, alma y cuerpo.
Son terribles como todo lo extraño.
Llevan aquel incendio consigo. Lo propagan.
Del libro “Razón del Incendiario”, 1998

Profeta Elías.

Vino el ángel encendido a quemarme la boca.
Trajo en sus labios puros el carbón del estío.
Nunca supo el ardor tan fresco,
tan predecible el fin y en él quemarse
con más serenidad apasionada.

Del libro “Consumación de estío”, Premio Ciudad de Irún, 2003

 

Tierra Prometida.

Carne colindante , apetecida ,
prometida tierra del descanso eras tú
que no sabías cuanto eras.
Como risa perpetua tras tan amargo éxodo.
Leche y miel para el labio sediento de dulzura.
La patria del amor.
Del oro de la luz perfecta.
Y cuanto encanto y sueños consumados.
Cantar antes de ti para anunciándote,
guiar a los hambrientos y al apátrida
hacia tus lindes…
Y en cambio soportar esta condena:
tanto peso del dios sobre mi pecho,
tanta continencia de amor, y tanta belleza,
para estar al límite de ti, casi al roce,
y contemplarte todo,
y no poder tocarte.

Del libro “Consumación de estío”, Premio Ciudad de Irún, 2003

 

Única Certeza

La única certeza de mi vida
es que mis días sean como rosas;
émulos de estas flores de verano
que arden en sí mismas como estíos.
Prender en el aire como una hoguera,
florecer desmesuras de alegría
aunque el daño mis pétalos lacere
con su hambriento gusano de amarguras.
Y una tarde morir, dando el perfume
de expirar celebrando la existencia
como un don del encanto y de la llama
de este barro divino hecho carne.
Deshojarme en silencio, suavemente,
como un pequeño sol en el espacio
que expande su corola luminosa
sin pena, sin rencor y sin tragedia.

Del libro “Las Rosas de la Carne” Editorial Calambur 2008.

 

2ª aproximación al Odio.

Te odié porque necesitaba fuerzas
para seguir enfrentándote.
Porque sacaba mi fuego para seguir con vida
de la brea roja de aquel crudo sentimiento,
que nacía de las tripas,
de la hondura de la tierra ya muerta.
Te odié porque era necesario odiarte,
porque sólo con odio rompía con la culpa
del valle de lágrimas secular y católico
que nos hacía reos de pecados absurdos.
Te odié porque tú te empeñaste en que fuese el odio
el único vínculo de amor entre nosotros.

Del Libro “La Paternidad de Darth Vader”. Editorial La Palma 2014

 

Lugar del Paraíso

Nos dicen que allí estuvo el Paraíso,
que en la confluencia de los ríos
se acunó el lecho del primer jardín del mundo,
donde nuestros padres primigenios fueron sólo
una pareja de amantes unidos en besos,
y en caricias desnudas sin rubor ni pecado.
Que con sus pies descalzos
pisaron tapices muy verdes,
consumando los juegos del sexo y el amor
de los que todos fuimos concebidos,
como quien prueba una fruta muy dulce
y agradable a los sentidos y el tacto.
Se bañaron en sus aguas tan fértiles
que todo tocaban con la profusión de flores,
y a su voz acudían animales,
reconociendo el cetro invisible de sus reyes.
Nos dicen que allí estuvo el Paraíso,
en un tiempo ignoto de belleza y armonía
que habitamos cercanos a la gracia
y el goce vegetal de la palabra.
Hoy se alzan columnas de negruras,
y espadas flamígeras de la muerte
ondean los cielos amenazantes.
Ni siquiera el recuerdo del Edén permanece.
Ni siquiera dura el barro del que fuimos hechos.
Sólo un largo lamento que se eleva en el aire
y la pena honda de ver arder
el árbol de la vida.

(inédito en libro)

 

La sombra de Babilonia

Quién recordará tu nombre, Babilonia mítica,
las gloriosas páginas de tu historia
reducidas a polvo bajo la piel desértica,
que desgarran los hombres con silbidos metálicos.
Quien se acordará de tus altos muros,
del estucado de esmaltes y de mil relieves
que esculpieron la magia de Grifos y guerreros,
y sirvieron de límites de amantes furtivos.
Ni la sombra del rey Nabucco entona tu loa.
Calla, como una figura en penumbra
bajo el cielo encendido de fuegos y lamentos,
como un vergel colgante de la muerte.
La noche se desgaja con rosas incendiarias,
prendiendo el silencio de floraciones letales,
sin la misericordia de amapolas somníferas
que dan paz sin daño a los ojos jóvenes.
Sólo las anémonas tendrán hoy sus jardines:
florecerán sus racimos sangrientos
desde los pechos difuntos de los niños
donde nunca germinan semillas de la culpa.

(inédito en libro)

 

Príncipe de las Mentiras

“Y Jehová Dios dijo a la serpiente:

Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre

todas las bestias y entre todos los animales del campo”
Génesis,2,13.
A JJ García Campos

 

Qué curiosa aristocracia la de la serpiente. Príncipe también aunque maldito, aunque reptante y venenoso como la perfidia. Como la mirada rubia del engaño. Regio en su tratamiento de señor de las mentiras, de tentador cambiapieles para amoldarse al deseo del tentado y permanecer oculto, no expuesto en la blandura banal de su malicia. Qué irónico que el rey de la creación cayera por amor en la trampa y la condena de un ser de sangre fría; porque gélido es el sentir del que logra su dicha causando el daño en el corazón de otro.

(inédito en libro)

Lamentaciones de Adán

Pongamos que, al principio del mundo, al principio al menos del mundo nuestro, hubiéramos sido Adán y Evo. Un paradigma inédito en el jardín de amor de siempre, sin herir suspicacias de género ni mitos rancios. Pongamos, como digo, que vivimos la arcadia dorada de la dicha amante. Que no fue mi costilla tu matriz primera, aunque sí mi palabra, y mi ser vedado en tus oídos y a cada día, el material de construcción de tu realidad buscada, de ese jardín floreciente en cada compromiso, en cada verso aprendido o entregado, en cada risa brotadora que hacía construir un espacio, un lugar ameno desde el que nos contemplaban reptantes los ofidios, rencoroso siempre con lo que se alza en vuelo, con lo que se yergue y germina… Pongamos que estábamos hechos el uno para el otro como todos creyeron, incluso yo, que me había descreído de todo hasta conocerte. Pongamos que todo lo creado, lo nombrado, lo dicho y escrito no fuese en vano… ¿Por qué me siento en efecto un Adán estúpido? Un Adán de Adanes. Un imbécil por antonomasia que no supo ver cómo en realidad eras. Un necio y desnudo cordero para el sacrificio ¿Para qué la palabra dada si tú no la sentías? ¿Para qué tanta prisa en acortar las distancias y cercarlas en dos anillos? ¿Para qué tanto esfuerzo en dibujar un mundo y alrededor de él estrellas, constelaciones y galaxias? ¿Para qué tanta maravilla puesta en peligro desde el inicio, decididamente marcada para no durar?

(inédito en libro)

La Manzana

Tenemos la culpa los poetas; hemos dado lustre a la traición primera con el laurel versificado de premiar la rebeldía y, sin embargo, en la manzana está el símbolo de la ingratitud mordida. El frutal encanto del gusano larvado que lleva dentro todo juramento de amor y lealtades. Todo el mal comenzó con un mordisco. Con un juego de tentaciones arbóreas mientras mi sangre fluía por agujas y probetas como un sacrificio previo a tu perfidia de mal compañero. Tantos años en el jardín edénico sin que el áspid te mirara, Evo infiel, y en mi ausencia leal te conquistó su bisbiseo de animal reptante y entregado al enemigo. También para mí toda la maldición empezó por un deseo de manzanas. Por el icono de esa fruta mordida en un teléfono. Por un mensaje a un príncipe rubicundo y embozado como la serpiente del árbol. Fue este como podría haber sido cualquier otro que satisficiera tu ebriedad de reflejo, el hambre acumulada de prohibición, el exvoto a ese monstruo de vanidad ocultado en los desvanes del paraíso… ¿Podría llamársele pues, al príncipe de las mentiras, príncipe de las manzanas? ¿Es familia política de la madrastra de Blancanieves? ¿O es garzón o García de los campos que regaron sus mayores con la sangre de los inocentes de la mano izquierda? ¡Ay, espejito, espejito, cuánto daño nos ha hecho la literatura! A mí por creer que la palabra dada era un lacre irrompible. A ti por disfrazar de amor con tus mentiras, lo que sólo era una escala para conseguir un reino y destruirlo. Ahora los dos, díscola costilla flotante, y varón burlado, estamos al este del Edén, pasando frío, mientras la serpiente se calienta en las ascuas de un jardín incinerado.

(inédito en libro)

 

Casa sin nadie (Noveno Juego de Equilibrio)

“porque el recuerdo es triste como casa sin nadie”

Rafael Morales

En la casa quedan detalles apenas. Los pocos muebles y enseres que coloqué con el cuidado con el que un tórtolo prepara el nido. Hubiera vuelto allí a anidar mi daño, a velarlo, a intentar proseguir el vuelo de la vida aunque huérfano de confianza, herido en el ala del deseo. No lo permitiste. Mejor para cualquier otro, o para nadie. Vacía como tu corazón y tu alma. Ahora hay huellas de defectos y del tiempo. Humedades que marcan grietas y fallas. Para nadie será la casa o para cualquier otro, como tu vida. Así fue tu voluntad, se cumpla. Que así sea y la mudanza también borre tu nombre y tu rostro, que apenas recuerdo.

 

(inédito en libro)

 

MANUEL FRANCISCO REINA

Novelista, poeta, guionista, crítico literario y dramaturgo. Ha publicado Antologías y compilaciones, narrativa, dramaturgia y poesía.  Algunos críticos han destacado su vinculación con los maestros españoles de la Generación del 50 en cuanto a la poesía, y, narrativamente, su elaboración y cuidado del lenguaje, muy en la senda de lo que fueron “Los Narraluces” y los maestros hispanoamericanos del Boom. Fue cronista y articulista del periódico ABC, además de colaborar en la sección de opinión de diferentes revistas y medios radiofónicos y audiovisales  Más tarde colaboró como crítico en el suplemento cultural Babelia del diario El País, así como en la CADENA SER con Pepa Bueno, en el programa Hoy Por hoy. Actualmente es columnista del diario digital El Plural.

Ha publicado los poemarios Razón del Incendiario, Naufragio hacia la Dicha, Del Insumiso Amor, Consumación de Estío, Las Liturgias del Caos, La Paternidad de Darth Vader, El Jardín de la Tarde, o Sólo tu nombre es mi enemigo, entre otros,  por los que ha recibido diversos premios. Su obra de teatro Olimpo busca chico nuevo,  fue Premio de  Teatro Arte Joven de la Comunidad de Madrid.

Es autor de las novelas Los Santos Varones, La Coartada de Antínoo, La Mirada de Sal, La Emperatriz Amarga y Los Amores oscuros. La investigación descubierta para la escritura de los Amores Oscuros conmocionó los estudios  internacionales sobre Federico García Lorca, al sacar a la luz su relación, desconocida hasta entonces con el crítico Juan Ramírez de Lucas y material inédito. El Congreso de los Diputados aprobó por unanimidad, a raíz de este libro, una propuesta no de Ley para recuperar este legado. Esta novela fue galardonada con el Premio Internacional de novela Histórica Ciudad de Zaragoza. El 27 de junio de 2014 se estrenó en el Teatro Villamarta el espectáculo Lorca Muerto de Amor, adaptación para musical flamenco de “Los Amores Oscuros”  a cargo del propio autor. Este espectáculo culminó con la representación en el Carnegie Hall de NY en noviembre de 2015 con el título Lorca Madly in Love, con Migel Poveda como artista invitado.  A esta versión le sigue una nueva versión teatral, Los Amores Oscuros, adaptación propia también de la novela homónima, montada y producida por Albacity Corporation Teatro, en 2016. Se estrena el 1 de febrero, en el teatro Cervantes de Málaga. En junio de ese mismo año, se estrena en el teatro Español de Madrid, como obra central y emblemática del Pride World Madrid 2017. Clara Montes edita un disco con la compañía UNIVERSAL , del mismo título de la novela y la obra.

En colaboración con la periodista Rosa Villacastín publica en 2014 La Princesa Paca, otra novela testimonio que saca a la luz la relación entre Francisca Sánchez del Pozo y Rubén Darío, descubriendo nuevas cartas inéditas hasta el momento de su relación. Por esta razón fue invitado por el Instituto de Cultura Hispánica a Nicaragua a los actos de conmemoración por el centenario de la muerte del poeta. Su versión cinematográfica se estrenó en abril de 2017 en RTVE.

En el año 2005 coordinó el disco No os olvidamos, en homenaje a las víctimas del 11M, en colaboración con Nobel José Saramago que lo prologó. Además es autor de diversas antologías y compilatorios como Mujeres de Carne y Verso, La paz y La Palabra (Letras contra la Guerra) o Poesía Andalusí, y ensayos como Un Siglo de Copla o El Plagio como una de las bellas Artes. Guionista de documentales, como el presentado en el Festival de cine de Málaga, La España de la Copla: 1908.

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