Gellu Dorian



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GELLU DORIAN

Nació el día 13 de octubre del anõ 1953, en la ciudad de Botoşani, Rumanía.
Redactor jefe de la revista „Hyperion“, redactor jefe y consejero editorial de la Editorial „Axa“ de Botoşani, presidente de la Fundaciõn Cultural „Hyperion“.
Debut literario: 6 de agosto de 1972, en la revista „Rumanía literaria“
Debut editorial: 1974, en „El cuaderno de los debutantes“, Editorial „Eminescu“
Obras publicadas: Esopia, Editorial Albatros,1981; Poeme introductive, Editorial Junimea, 1986; Elegiile după Rilke, Editorial Moldova,1993; În căutarea poemului pierdut, Editorial Axa, 1995; Scriitorul (novela), Editorial Helicon, 1996; Poeme golăneşti, Editorial Cartea românească,1997; Infernul migrator, Editorial Axa, 1997; Poesia mirabilis, Editorial Junimea, 1999; Poesia mirabilis II, Editorial Timpul, 2000; Singur în faţa lui Dumnezeu, Editorial Augusta, 2001; Paşii poetului, Editorial Timpul, 2000; Caţavencii (teatro), Editorial Timpul, 2001, Un poet la New York, Editorial Timpul, 2002.
Ha recibido numerosos premios literarios.
Presente en antologías poéticas de Rumanía, Alemánia, E.E.U.U.
Miembro de la Uniõn de Escritores de Rumanía.
Miembro de la P.E.N. Club Rumanía.

UN TECHO LLENO DE ÁNGELES

ERATO

Una mujer corre por la calle, los brazos llenos de ángeles-atrás
la vida parece un candelabro en un castillo medieval
por entre cuyos brazos las arañas tejieron telarañas de caza.
Sobre ella caen los ojos cansados, como sobre los vestidos sucios
de las prostitutas las palmas callosas de los sepultureros
en tiempos de peste.
Grita Rilke de su poesía,
”si muero yo, conmigo tu misión desaparece”

POESÍA

Todos la vieron hermosa,
corriendo vestida de ropa de mujer trabajadora, –
la miraron hasta que su silueta tomó la forma de la luna;
hasta allá sólo unos llegan…

TODAVÍA ESCRIBO POESÍAS

Todavía escribo poesías, me olvido de que soy el hombre que tiene
toda clase de obligaciones, de que en nuestra pequeña casa
llega gente, que sólo cabe en mis páginas, en
versos que no sé si leerá alguna vez.
La vida permanecerá allá, entre las cubiertas de unos libros, el olvido
siendo un animal voraz, dejado suelto por el mundo que
no sabe qué olvidar y qué memorizar.
Todavía escribo poesías, otros poetas a mi edad
hace ya mucho que murieron y yacen en dos tumbas –
en la colina y en el estante.

HAY DEMASIADOS ROEDORES EN EL
CUADRO DE ZANAHORIAS

¿Crees que la vida puede ser feliz con tantas personas tristes
dirigiéndose hacia la frontera del país, como unas hormigas
dejando a su hormiguero
después de una lluvia de hielo?
No esperes en la tranquilidad tan temprano, hay demasiados
roedores
en el cuadro de zanahorias, el hombre ya no puede desherbar,
los dedos le son llenos de heridas, los ojos
cosidos con versos de la Biblia, sale cada vez más triste
de los inviernos escitas.

POR LA JUNGLA DE CELULOSA

Vienes tú para salvarme. Pero sabes casi nada de los peligros queme acechan.
Estás a mi lado como una flor decorativa, exótica, sin alma, sin
el amor que tienen los niños para las muñecas. Escúchame: toma el tren
y viaja por el país donde hubiera querido llegar,
haz allá de hojas, de mármol, de lo que te esté al alcance, pero haz
mi rostro y échalo en las aguas. Sabré que llegaste
y podré bajar tranquilamente al cementerio de libros del cual
todavía no te dije nada – allá aprenderé a cazar leones,
por la jungla de celulosa.

MUJER TRISTE, POESÍA

Todavía se perciben sus huellas, mujer triste de triste hombre,
puertas abiertas al exterior, saliendo al mundo donde talvez la vida
desenterrará su sonrisa, quemada madera del sándalo, dulce
fragancia de sangre,
de vino, a cada paso otro destino, otro destino –
ven y ve,
ven y escucha,
sus huellas todavía se ven.

LA CUCHARILLA DE SAL

La cucharilla de sal, los ojos azules, el cuerpo en la antigua bata,
tus manos con las cuales otras cosas soñaste realizar,
esta vida súbita que llevamos de la misma manera hasta el cabo,
hasta donde esperamos que fuera otra, las noches secas,
como las calabazas porcinas,
desprovistas de encanto,
sólo las poesías que recitabas en la cocina hasta tarde en la noche
en brazos de los dioses, en los vapores densos de la sopa de judías,
sólo ellas podrían acordarte que mientras vivimos
no tenemos que ilusionar nos,
más vale hacernos el equipaje en los bolsillos,
irnos a lo lejos, lo más lejos posible…
¿Qué puedes creer de todas estas nulidades, oscilando
entre nervios y sensaciones de vómito?
La cucharilla de sal de tus manos, la cera cumplida de tu rostro,
nada puede pasar en la poesía como antaño
cuando creía que la felicidad que seguía buscando crecía
como una ilusión óptica en desiertos de palabras.
No te preocupes, me decías, vendrá un tiempo cuando ya no hará falta
nada y la poesía te abandonará
así como todos se van a sus casas,
ser triste de una vida triste.

UN TECHO LLENO DE ÁNGELES

Un techo lleno de pájaros, un desierto debajo del cielo,
sólo la palabra asomada ala ventana como un hombre
sorprendido en adulterio
parte la bóveda y se crucifica amado.
¿No habéis visto nada detrás de nos otros, pequeños seres de polvo,
rebajados en ropa, callados y fríos?
La vida siempre deja atrás lo que atrapa sobre la marcha
y echa en los bordes.
Debajo del techo formas extrañas de barro, las mujeres dan volteretas
como los bufones alrededor de los reyes, luego yacen
como los libros en el estante
como los muertos en las tumbas.

COMO EN UNA IGLESIA SIN ÓRGANO

Estamos en esta puesta del sol como en una iglesia sin órgano.
Comprenderás que encada momento de nos otros depende
si al quebrar el alba los de fuera dibujarán sobre el asfalto
el cielo debajo del cual
dormimos. En sus manos, migajas de los rostros de los que
como nosotros traicionaron, de los que como nosotros
vieron la puesta del sol y más allá nada.
Todo será como de hecho tiene que ser.
Si crees que en vano, aturdidos y callados, seremos esparcidos
por vientos silbados por rocas.
Bien escritos, nuestros poemas, vidas dejadas al azar, darán
a la Poesía lo que creímos que merecía.
Estamos en esta puesta del sol como en una iglesia sin órgano
y de hecho ya no hay nadie, todos
están dentro y hablan entre ellos para que nos saquen fuera, allá…

CERCA DE NOSOTROS

A pequeña distancia de nosotros todo parece ser diferente, las hojas
de verdad otros pájaros ocultan, por las calles otras personas, otra vida,
la poesía parece ser posible.
Tal vez nos olvidamos de mirar desde allá hacia nosotros, me dices,
tal vez tus ojos ven otras imágenes,
tal vez ya no entiendes cuán sola miras.
Sin embargo creo que al mismo tiempo vida y muerte vencen.
Nos retiraremos en la ropa de cama, en las fresas amargas del beso,
viviremos en desuso y de manera absurda, –
¿qué sentido tiene ver que en follajes ajenos pájaros ajenos
murmuran, que tú vives triste mientras otros mueren felizmente?
De hecho ya no hace falta escribir tales poemas,
qué sentido tienen cuando cerca de nosotros somos nosotros
los que hormigueamos,
cuando nadie quiere creer que
la hermosura vencerá el mundo,
cundo todos huelen el mismo desodorante.

Traducción de Georgiana Muşat

 

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