Reflexiones de doña Amapola, flor silvestre.: Parte III: Pedazos de historias.



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Peregrina Varela

Esto es así porque sí…  me expulsan los rayos, me estrenan canciones los enamorados, me condicionan la dulzura, me traicionan el alma, me culpan de culpable, me duele la piel, me entristece el misterio, me quejo de nada, me condeno a muerte… quiero irme lejos de tu lado, quiero perderme en el bosque, quiero volar a otro continente y no regresar contigo. Jamás.

Me tocó decirlo a mí… desconocí otras lenguas, para hacerlo ¿qué necesitaría?… me tocó reposar bajo y poco… que trabajo de león… me tocó luchar contra amigos… angustia que no cesa con ellos, me tocó acabar con la ira… sin más, todos juntos, con el corazón roto y sus pedazos en las manos, traicionando uno a uno, vivir en el engaño y con mi suerte, perdida toda por ti… y eso, amigo… es mucho.

El terreno de mi padre… y yo no fui culpable de su existencia, le costó un millón de bolívares, vaya corazón darlos… una casa allí quería con todo… sin rebeldía se sentía en paz, hoy recuerdo su cariño hacia el… con el compartía su alegría, me tocó ser culpable de su existencia un día, lamentable suceso que me apunta, que no cuidé del todo… en ver quien me quiere tanto. El terreno de mi padre: el limoncito… que maravilla de tierra que cuidó con tanto mimo, lo sabía, que respiraba, era suyo, le quería, su vida.

¿Qué hacer?… Pido a Dios consejo, bendiciones, razones para la vida, razones para tomar decisiones, buenos pasos me acompañen, acertar en direcciones, no equivocarme, no fallar. Pido a Dios consejo bueno, ir en camino correcto, el mejor, ya sin secretos… que él es bueno, pido a Dios que me cuide siempre, me dé amor, me dé ternura, que le quiero y no descanso si su sueño no alcanzo.

Me veo mayor… me veo vieja con ojeras… me veo gorda y fea, me veo gorda disimuladora, me veo torpe, yo que soy lista, me veo que fallé, me veo que me duele todo, me veo caída y me levanto desconocida, en tu presencia fracasada, en la distancia estoy sola, sin nada alrededor, me veo abandonada, con dolor de garganta, mis huesos que no aguantan, mi mirar triste y flaco, y ya no sé… que veo o no… talvez.

Salí a buscarte… y supe… no quiero tanto, sólo el recuerdo de un amor, sólo olvidar cualquier traición, no por error camino por el mundo, mis pies no aguantan, ¿para qué quiero tanto?, me preguntan… si total soy Amapola, flor silvestre… cosa mala o casa buena… cosa traicionera, aunque no sea… no soy nada, para tanto tener… mejor guardo mi espada y busco retroceder, que con poco seré feliz, lo sé.

Tener la posibilidad de volver a ser libre… no quiero perderla… quiero ser feliz con cielo y tierra, tener la posibilidad de olvidar todo lo malo, de empezar de cero, que falta me hace,,, tener la posibilidad de olvidarlo todo, no comentarlo, en un rincón del mundo, olvidarlo. Tener la posibilidad de no aguantar más, este papel que no me cabe… que detesto, que me ha hecho infeliz, que me cuesta, que me atormenta, que me ataca…

Continuará…

Peregrina Varela

Acerca de 

Peregrina Varela es Licenciada en Imagen y Sonido por la UCM. Trabaja en medios de comunicación y escribe como pasatiempos. Ya en su vejez, si llega, piensa buscar un destino a sus libros relacionado con el mundo animal. El tiempo todo lo dirá.

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