Diego Castillo Barco



  • Añadir comentarios
  • Print
  • Agregar a favoritos

Diego Castillo Barco, nace en La Puebla de los Infantes (Sevilla).
Comienza los estudios de bachiller en Córdoba, donde ya se despierta a esa temprana edad su interés por la literatura. Realiza también estudios de magisterio, pero será en su pueblo natal donde finalmente termine viviendo dedicado a la empresa familiar agrícola.
Desde su juventud hasta hoy día, ha acumulado una obra poética inédita, hasta el año 2016 en el que decide darla a conocer, publicando a finales del mismo, POEMAS EN EL AIRE (GRUPO ÁLTERA, Madrid). En el 2017 ven la luz, EN LOS PREDIOS DEL SUR (edic. DAURO, Granada) y, YO, LA TIERRA QUE AHORA PISO (Editorial NAZARÍ, Granada). EL LIBRO DE LAS IMPERFECCIONES (Editorial Verbum, Madrid) es su novísima obra, publicada en el 2019. El contacto continuado con el entorno natural en el que ha vivido y vive, le ha proporcionado los elementos necesarios para poder construir un edificio poético propio, asentado en una constante inquietud por el conocimiento del hombre y sus eternas incertidumbres. Bebe de lo natural para acercarse a las imperfecciones y anhelos humanos y, nutre pues su palabra del continuo paralelismo que existe entre los hechos que componen las horas en la tierra y el alma humana. Así en el último poemario, además de la conocida unidad de todo cuanto existe sobre la tierra, quiere dar un paso más y, encuentra, entrando principalmente en la reflexión lírica, al hombre y cuanto le sucede interiormente como una tierra diminuta, expresando así en imágenes nacidas del entorno el contenido poético del ser humano y sus realidades.
Publica algunos poemas en revista digital y local, y en antología solidaria y otras.

 

LAS PALABRAS

Diego Castillo Barco

Hoy me he parado unos momentos a observar,
y he mirado de frente a las palabras,
y las he visto cómo cabalgan envueltas en el aire,
penetran ruidosas en los oasis del oído,
e irrumpen desde ahí en el jardín del cerebro,
aromatizan sus lugares más humanos,
alientan al corazón para la risa y el vuelo,
o lo entregan a la tristeza y su abandono.
Las palabras cuando son traje desnudo
de la verdad, arropan en el equipaje
los sentimientos del amor y sus
banderas más coloridas,
encierran invisibles la dulzura
y el beso sin forma para el regocijo,
y la belleza sentida en los montes
elevados del paisaje íntimo.
Renacen de las hondas fuentes
del principio de los instintos,
y viajan en el lecho alborotado
de las pasiones y sus misterios.
Y pueden hacer la luz, con su sonido,
donde era sombra.
Sueltan ríos de zozobras que corren frente abajo,
y hayan en el ocaso un habitáculo incierto,
aunque les llega el amanecer
con otras letras frescas.
Son la expresión del cielo y del infierno
en su constante combatir perplejo.
Cuando acaparan el dolor, aturden y matan,
y cuando acaparan el beso, iluminan y viven.
Hay días tan soleados en el mundo de las palabras
que al contacto con el aire, arden,
y días de tanto frio que cuando se pronuncian
se hielan incisivas en los labios.
Son, quizás, cuanto el hombre es,
o al menos, quizás, cuanto es su entendimiento.

De “ Poemas en el aire”

 

MI LUGAR
(Radiografía en verso de una parte del corazón)

Yo he nacido en medio de grandes montañas.
He andado indeciso bajo los olivos en flor,
y sobre la piedra llameante.
He visto crecer la hierba a la luz de la luna llena,
y he sentido caer
una estrella errante en mi entraña de monte.
Arrodillado en sus orillas he acariciado,
en las cuencas enamoradas de mis manos,
el agua limpia de sus arroyos para después beberla.
Los nobles mastines de la realidad
han espantado algunos sueños
en la profundidad de mis noches,
como viento que envuelve y en el abrazo duele.
He sentido morir a los árboles después de tantos años,
sufrir su muerte desprendida,
tan sólo un pequeño batir de hojas
como ligera despedida a su amigo que habla.
Cuando la lluvia venía triste
recorría los pequeños llanos donde
brotaban mis jóvenes inquietudes,
y olvidado bajo los largos cabellos de las encinas
meditaba solitario sobre las
ansiadas luces que se veían tan lejos,
sobre el lento discurrir del agua de la vida
entre las mudas rocas,
y sobre el duro pasar de la tormenta,
como viajera impía de la soledad,
por aquellos campos tan bellos.
Y cuando la lluvia venía alegre
subía veloz a sus cumbres mas altas,
y oteaba desde allí las extensas llanuras verdeantes,
el armonioso balanceo de las espigas,
y el fino caer del agua en una suave neblina
sobre esta tierra, siempre, esperanzada.
He sido el invierno, la primavera,
las hojas muertas y el fuego en este lugar,
y aquí deseo descansar transformado
en insignificante colina en medio de tan altas montañas,
sabiendo que seré mañana raíz, amante eternizado
de todos estos paisajes que ya soy,
y los que hoy, desde mi adentro,
escriben.

De, “En los predios del sur”

 

LOS LIBROS DE LAS PASIONES

Despacio, amigos, el fulgor
de las pasiones después del estruendo,
después de la explosión del deseo
primitivo y ardiente,
desciende.
La flor abierta del fuego.¡ Instante!
La montaña crecida explosiona.
Gigante de un momento su fuerza
baja en lluvias de astros apagados
y se hace la calma sonriente
en un delicado estar reconocido.
La llama del ardor
o volcán despierto que sobre un pecho
detiene sólo a un cielo, en inexplicable tormenta de lumbre anegada
en lenta consecuencia de lo logrado,
desciende.
Brasa siempre, también ceniza gris
después del instante álgido.
El fulgor de la entrega puebla los sentidos.
El rumor del río baja fuerte, calmado,
tal vez decepcionado,
sobre colinas inundadas, sobre hondos abismos de la frente.
El tiempo reina el pasado del corazón y en él andarán
tendidos, yaciendo como ligeros brillos rojizos
los libros de las pasiones en un oculto jardín del alma.
Retirados de la esperanza,
retirados también de las tinieblas.

De, “Yo, la tierra que ahora piso”.

 

Image by Jörg Peter from Pixabay
 

¿Te ha gustado esta publicación?

¡Haz click en una estrella para puntuarla!

Puntuación media 3.9 / 5. Recuento de votos: 17

Cuanto te ha gustado esta publicación …

¡Síguenos en las redes sociales!

y Luz Cultural

Editor y director. de Luz Cultural Magazine, un lugar de encuentro para escritores, artistas, poetas, y comunidad en general.

    Encuentra más sobre mí en:

  • facebook
  • pinterest
  • twitter
  • youtube

3 Comments a “Diego Castillo Barco”

  1. Pedro S. Fernández dice:

    Poeta con gran proyección que ha dejado de ser promesa y se ha convertido en realidad. Libros de gran riqueza léxica y sentir profundo.

  2. Circe dice:

    Sus obras tienen sentido profundo.

  3. Anónimo dice:

    Extraordinario poeta.

Deja una respuesta




Las opiniones vertidas en los artículos son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente el pensamiento de Luz Cultural.