La sala Kubo-kutxa de San Sebastián presenta una exposición antológica del pintor Alejandro Garmendia



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La sala Kubo-kutxa de San Sebastián presenta una exposición antológica del pintor Alejandro Garmendia

La sala Kubo-kutxa de San Sebastián presenta la exposición antológica Alejandro Garmendia. Paisajes, enigma y melancolía, del 2 de marzo al 27 de mayo de 2018. Comisariada por Fernando Golvano, la muestra propone un recorrido exhaustivo por la variada trayectoria del artista donostiarra, fallecido el pasado año. El talento multifacético de Alejandro Garmendia sigue cierta estela moderna de las poéticas transgresoras de las primeras vanguardias artísticas.

La exposición muestra más de 100 obras de este prolífico autor, incluyendo óleos, obras de técnica mixta, esculturas, dibujos, collages, cómics, performances, así como una colección de sorprendentes piezas musicales y dos películas (Berlín y Gilles de Rais).

La travesía vital y creativa de Alejandro Garmendia estuvo modulada por las ciudades en las que vivió y trabajó: París, Donostia / San Sebastián, Bilbao, Madrid, Barcelona, Edimburgo, Nueva York, Hendaya.

Las obras provienen en su mayoría de colecciones privadas, pero no faltan algunas piezas importantes procedentes de instituciones, como Kutxa Fundazioa o el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

El catálogo de la muestra incluye textos de Fernando Golvano, Francisco Javier San Martín, Pablo Milicua, Cecilia Andersson, y el propio Alejandro Garmendia (titulado Licenciado).

Alejandro Garmendia

Alejandro Garmendia “Sander” (Donostia / San Sebastián, 1959), como era llamado por sus amigos, es uno de los artistas más polifacéticos e ingeniosos que podemos encontrar en la creación contemporánea de nuestro contexto

Nomadeó por las artes visuales -de modo principal por la pintura y el collage, pero también por las artes gráficas, el cómic y el vídeo-, por la creación musical en registros diversos -desde la acción performativa de signo dadaísta y pop hasta la creación sonora de base electrónica-, o también por una fugaz incursión narrativa.

En todos esos escenarios creativos desplegaría una voluntad experimental, irónica, a veces satírica y, casi siempre, melancólica.

La imbricación de esos diversos modos específicos configuraría lo más sustantivo de su propósito artístico, a saber: una pasión multidisciplinar para dar forma a una travesía por la vida y el mundo, a los enigmas y desórdenes que recorren toda existencia.

La travesía de Garmendia se asocia a sus lugares de residencia y creación: San Sebastián, Burdeos, París, Bilbao, Barcelona, Madrid, Nueva York, Edimburgo y Hendaya representan otra trama de afectos y encrucijadas que dejaron su huella en sus obras.

Vive con su familia en el exilio, primero en Burdeos, después en París, hasta que vuelve a su San Sebastián natal en 1975.

Entre 1980 y 1985 estudia Bellas Artes en Bilbao, y con Visiu Solares y otros amigos formaría un colectivo informal que se autodenominaba “La comunidad latina” y que se dedicaba a intervenciones efímeras en bares o en paredes de Bilbao, a la realización de ilustraciones gráficas y grafitis.

Reside en Madrid entre los años 1987 y 1991, donde trabaja las técnicas litográficas con Don Herbert, y en Nueva York entre 1994 y 2005, y después se instala definitivamente en Hendaya.

El interés por los paisajes es sustantivo en la trayectoria de “Sander”. En el periodo que comprende de finales de los ochenta a mediados de los noventa irá dando forma a esa inquietud.

Gran experimentador, emplea el azar en su creación, como resistencia a la teoría y a la norma, logrando imágenes que pueden transitar entre soportes, escalas y formatos diversos. Se mueve con comodidad en el collage y el fotomontaje, maneja técnicas mixtas e inventa piezas en el límite entre la pintura y la escultura, dotándolas incluso de sonido.

No en vano, en la trayectoria de Garmendia está siempre presente una inquietud por la música en modalidades diferentes. En 1991 formó el grupo Fat Esteban con su amigo Mauro Entrialgo, al que se uniría después Juanjo Pedregosa. Por otra parte, a partir del año 2000 grabaría más de cuarenta piezas experimentales.

La creación audiovisual fue otra modalidad que iniciaría a partir del año 2005 y le permitió establecer un diálogo con la música y la pintura.

Sander tuvo, sin lugar a dudas, un ingenio revolucionario.

La exposición

 La exposición se articula en 7 ámbitos:

Sala 1

Su facilidad por el dibujo y su vocación narrativa animaría un primer interés por el cómic y el grafiti. Al mismo tiempo, en la trayectoria de Garmendia está siempre presente una inquietud por la música en diferentes modalidades Desde 2005 desarrollará piezas de música experimental. En esta sala podemos acercarnos a estas distintas facetas del artista.

Sala 2

En esta sala el visitante se enfrenta a piezas diversas, acercándose a los distintos modos de hacer de Alejandro Garmendia. Formatos pequeños y grandes, collage y óleo, conviven en un espacio que nos revela de inmediato las inquietudes y afán experimentador de este artista poliédrico.

Sala 3

Otros universos, otras atmósferas acuosas tendrán un protagonismo notable en las pinturas posteriores, así como en las instalaciones y en los vídeos que realizará en el periodo de su estancia neoyorquina (1994-2005) y en su regreso a Hendaya. Pinturas como Chinesesoup (2006), o Angeldearth [sic](2004) son muestra de ese mundo extraño y enigmático. Todas estas obras tienen una estructura compositiva similar a la del género paisajístico, pero no tienen conexión alguna con escenarios reales, sino que nos acercan a su universo imaginario.

A mediados de los años noventa inventa un método de trabajo, que llama “Coctailtecnic”, mediante el cual elabora obras a partir del azar. En la exposición hay varias obras como The stone in theshoebox (1999) surgidas de esa técnica.

Sala 4

El interés por los paisajes es clave en la trayectoria de este artista. Entre finales de los ochenta y mediados de los noventa irá dando forma a esa inquietud. Le basta una composición mínima, como en la obra sin título (1989) o en Inundaciones en G (1989) para sugerir una atmósfera crepuscular y melancólica. Son obras, en su mayoría de formatos pequeños, de estética similar, que darían cuenta de sus viajes reales o imaginarios por Europa, o de búsquedas de fotografías por viejos libros editados en Francia.

Se incluyen en esta sala, además, sus cajas-esculturas de los primeros años 90, la instalación escultórica Vista de Europa, y un libro de bocetos y apuntes de 1990-1992.

En una pequeña sala de proyección pueden verse Berlín (2008) y Gilles de Rais II (2006), dos vídeos grabados por un dispositivo que giraba y que diseñó en Nueva York; así como dos fragmentos del filme Fausto, que Murnau dirigiera en 1926, que Garmendia modifica y completa con una banda sonora.

Sala 5

La primera imagen, que le suscitaría crear varias obras con el título Ingenio revolucionario, la encontró de forma azarosa en una revista donde un extraño mueble cautivó su atención. Esa imagen perseveraba en su memoria. Por ello diseñó en el 2003 ese enigmático mueble-escultura que incluye una instalación sonora. Con ese mismo nombre realizó otras obras en óleo o impresionadas en lienzo en formatos diversos. Esa serie la inició en sus primeros años de su estancia neoyorkina. Eran los años 1993 y 1994.

Sala 6

El collage ha sido un procedimiento muy apreciado por Garmendia, un vínculo con la herencia de las vanguardias modernas, dadaístas y surrealistas, sobre todo. En sus fotomontajes y collages de espacios dislocados o invertidos, dispone un desorden concreto, una extraña serenidad catastrófica de un mundo desvanecido y anacrónico.

Sala 7

A partir de la pieza de gran formato La cinta de Moebius (colección Kutxa Fundazioa), integra una serie en la que incorpora el color a los fotomontajes retocados digitalmente. Da forma a la idea de infinito, de indeterminación y se trata de una ventana a un caos espacial y arquitectónico.

Garmendia no cesó de traspasar fronteras entre los géneros. En realidad, le interesaba producir nuevas ficciones visuales o sonoras que establecen pasajes entre ellas para ampliar nuestra experiencia de lo real. Son, en definitiva, paisajes imaginarios convocados por una técnica que se vale de toda su pericia para el dibujo, el ensamblaje de imágenes o sonidos, o para incorporar materiales y dispositivos poco convencionales.

Datos prácticos

Alejandro Garmendia. Paisajes, enigma y melancolía

Del 2 de marzo al 27 de mayo de 2017

Comisario

Fernando Golvano

Kubo-Kutxa

www.sala-kubo-aretoa.eus

Zurriola 1. Kursaal.

20002 Donostia/San Sebastián

Tf. 943 25 19 39

Email: kubo@kutxa.eus

Twitter / Instagram: @kubokutxa

Facebook: facebook.com/kubokutxa

#AlejandroGarmendia

 

Horario

De martes a domingo de 11:30 h a 13:30h y de 17:00h a 21:00 h

Entrada libre

Álamo Comunicación

administrador

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