Nacimiento del deporte en las distintas sociedades.



  • Añadir comentarios
  • Print
  • Agregar a favoritos

     Para poder comprender la historia de las retransmisiones deportivas se hace  necesario un primer repaso al origen del deporte como recreación, pasatiempo, placer, diversión o ejercicio físico, según la sociedad en la que se estudie.

     Todas las civilizaciones antiguas que practicaban deporte lo entendieron como “ejercicio físico preparado individualmente o por equipos, con el fin de superar una marca establecida o de vencer a un adversario en competición pública, siempre con sujeción a ciertas reglas”. 1 Esta idea coincide con la actual. Hoy en día, “el deporte comienza cuando aparece la competición, lo cual representa el esfuerzo que ha de realizar el hombre o la mujer para vencer una dificultad que le pone un adversario, ya sea éste la misma naturaleza u otra persona.

     Para que pueda hablarse de deporte es necesario que exista una reglamentación uniforme que obligue al deportista ante ciertas entidades -comités, federaciones, etc.- a un estricto cumplimiento.

     A estas características citadas, tradicionalmente se le añadía una circunstancia más: la ausencia absoluta de fines lucrativos. Este supuesto se ve contradicho con la implantación, cada vez más firme, del profesionalismo en los deportes de alto contenido espectacular como el fútbol, el tenis, el ciclismo, etc.”. 2

     Los deportes han sido practicados desde la antigüedad, si bien siempre ha habido disparidad de criterios en cuanto a su verdadero valor. La civilización china fue la primera en realizar un uso amplio y razonado de los ejercicios físicos. Su principal medio era un método de educación física muy meticuloso: el kung-fu, creado hacia el 2.700 antes de Cristo con el fin religioso de curar el cuerpo de las enfermedades que le impiden ser un servidor del alma. Organizaban también concursos, al final de los cuales se ofrecía una copa de vino al vencido para aportar un remedio a su debilidad.

     Pero también otras civilizaciones practicaron los ejercicios de lucha y habilidad con las armas destinados principalmente al entrenamiento de soldados. Los japoneses, apoyándose como los chinos en el conocimiento empírico de la anatomía humana, encontraron los primeros elementos del jiu-jitsu destinados a asegurar la superioridad física de los samuráis. También por esta época, en Egipto, se llegaron a conocer ciertos ejercicios deportivos. Los aztecas practicaban el juego de la pelota en México, los persas y tibetanos el polo, y la civilización cretense (-1.500) las carreras y el pugilato. Estos fueron los orígenes del deporte en las diferentes latitudes.

     Pero donde estas actividades deportivas alcanzaron su máximo desarrollo fue en Grecia, en la antigua Irlanda y entre otras tribus germanas.

     Los griegos practicaban determinados ejercicios físicos como la lucha, las carreras a pie o en carros y el lanzamiento del disco y de la jabalina. Tal fue el auge que dieron a estos y otros deportes que, desde el 776 hasta el 393 de nuestra era, en Grecia se organizaron con carácter cuatrienal los Juegos Olímpicos. Las competiciones griegas tenían un carácter conmemorativo y religioso y en ellas participaban diferentes ciudades del mundo helénico. Los juegos más famosos fueron precisamente las Olimpiadas, que se celebraban en Olimpia cada cuatro años y en honor a Zeus. Los ganadores eran considerados héroes y a veces se les deificaba.

     Grecia fomentó el ideal de perfeccionamiento y de belleza dentro del deporte, tanto en lo físico como en lo espiritual. Por esta razón se implantó la enseñanza de los ejercicios deportivos en los centros de educación, donde se practicaban y mejoraban las formas básicas de la carrera, el salto, el lanzamiento de jabalina y de disco, el pentatlón, decatlón, la lucha cuerpo a cuerpo, el pugilato y las carreras de carros.

     La ciudad de Roma fue la que dio un nuevo sentido al deporte. Sus ciudadanos lo practicaron en palestras y termas y lo orientaron al entrenamiento militar. El circo y el anfiteatro romanos, con luchadores reclutados entre los esclavos o gentes de clases sociales inferiores, tenían muy poco que ver con el concepto de deporte de los griegos.

     Durante la Edad Media tampoco puede hablarse de deporte, sino de entrenamiento militar. Los torneos a pie y a caballo, combates de espada, daga y maza constituyen la base de la educación física de los jóvenes señores. A los plebeyos se dejaba la práctica en el manejo del arco y la ballesta así como la lucha. La caza tuvo gran importancia entre las clases altas, mientras se mantenía la práctica de diversos juegos de pelota que cultivaban todas las clases sociales. De esta forma, en los torneos de la Edad Media se desechó el placer deportivo y tan sólo se buscó el entrenamiento de caballeros para la guerra.

     Con el renacimiento de la nobleza comenzó de nuevo a ejercitarse la práctica deportiva por placer, se originaron diversos tipos de juego de pelota, lucha, etc. En este momento, los torneos atenúan su violencia y dan paso a las justas y al carrusel. Durante el siglo XVIII los caballeros se alejan de estas pruebas ecuestres.

     En este breve repaso histórico se puede observar como se registró un cierto auge del deporte a lo largo de los siglos, aunque no es sino hasta el siglo XIX que surge un verdadero interés por esta actividad, con base creciente de participantes y un propósito de perfección técnica y eficacia educativa. Así, el verdadero nacimiento del deporte europeo se produjo en este siglo XIX, propulsado por cuatro hombres: el escritor alemán F.L. Jhan, conocido como el padre de la gimnasia; el poeta sueco P. H. Ling, creador de la llamada gimnasia sueca; el teólogo e historiador británico T. Arnold, introductor de importantes reformas en la enseñanza de Gran Bretaña y, en Francia, el español F. Amorós, militar y fundador de un gimnasio «normal», en París.

     La repercusión de las reformas de T. Arnold en Gran Bretaña tuvo una importancia decisiva en los deportes. Durante los años 1827 y 1842, Arnold trabajó en el Colegio de Rugby, donde nació el deporte del mismo nombre, y se propuso reformar las costumbres de la juventud escolar. Arnold fomentó en ellos la afición por la práctica de juegos reglamentados, a fin de desarrollar en ellos las iniciativas y el sentido de responsabilidad. Impulsado por este hombre, el movimiento deportista británico entró en los principales colegios, pasando después a las universidades y, en pocos años, la «educación integral» ocupó un lugar destacado en los países anglosajones desde donde se irradió a toda Europa y a América.

     Esta formación del espíritu deportivo nacida en Gran Bretaña, resurgió deportes existentes y dio origen a otros nuevos: fútbol, rugby, atletismo, tenis, hockey, golf, polo, natación, etc. En esta incorporación de nuevas modalidades deportivas también influyeron los progresos mecánicos como la bicicleta, el automóvil o el motociclismo, el esquí y, por último, los deportes en plena naturaleza que han tomado auge desde principios del siglo XX.

     En Francia, G. de Saint-Clair, hacía triunfar la concepción británica del deporte. Paralelamente, P. de Courbentin creaba un comité encargado de fomentar la afición por los ejercicios físicos, comité que se fusionó en 1889 con la Unión de las Sociedades Francesas de los Deportistas Atléticos (U.S.F.S.A.). Estos dos personajes establecen con Gran Bretaña las primeras relaciones internacionales de carácter deportivo.

     Así, la presencia del deporte en las escuelas y universidades data del siglo XIX, siendo los maestros y los profesores ingleses los responsables de integrar su práctica habitual en la educación. Esta idea se difundió a todo el mundo, de manera que se integraron en la enseñanza la mayoría de las modalidades deportivas practicadas hoy, como son atletismo, rugby, fútbol,  remo, boxeo y tenis.

     En el siglo pasado se jugó el primer encuentro deportivo internacional de fútbol. Tuvo lugar en 1870 y enfrentó a las selecciones de Inglaterra y Escocia. El aspecto concreto del nacimiento del fútbol se desarrollará más adelante cuando se explique el nacimiento y la evolución de este deporte.

     El siglo XX supuso una nueva era de auge del deporte con la unificación de las reglas en diversas especialidades, la puesta en práctica de iniciativas y disposiciones oficiales que protegían la actividad deportiva y que la hacían obligatoria en determinadas circunstancias como son la enseñanza o las fuerzas armadas. A la par de todo esto, se crean organismos, federaciones locales, nacionales o internacionales que regulaban las competiciones y unificaban los reglamentos.

     En el mundo, el máximo acontecimiento deportivo se celebra cada cuatro años. Son los Juegos Olímpicos. Estos juegos iniciaron su etapa moderna en 1896 en Atenas, por iniciativa del pedagogo francés Pierre de Coubertin, dependiendo su organización del Comité Olímpico Internacional.

     En nuestro siglo, la práctica de los distintos deportes responde a objetivos precisos e inmediatos: batir un récord o lograr un resultado brillante, reforzando el carácter de competición de la práctica deportiva. 3 Pero los verdaderos antecedentes de los deportes en los medios de comunicación están en la prensa. “El deporte es uno de esos pocos fenómenos dotados de la suficiente capacidad para atraer a los diversos sectores de la sociedad, desde las gentes más humildes a las mejor situadas. Pese a ser practicado al principio por las elites -debido principalmente a razones económicas-, pronto captará la atención de amplias capas de la población, labor en la que la prensa jugará un papel determinante, al darse cuenta los empresarios periodísticos del filón que tenían ante sí”. 4

Medios que informan sobre deportes.

     Aunque la televisión no sea el único medio que puede tener informados a los interesados en deportes, sí es el más seguido a la hora de una retransmisión deportiva. Los otros géneros que también informan sobre el estado de una competición, resultados de los encuentros o sobre ciertos aspectos de los deportes son la radio, la prensa, las revistas, los ordenadores, los libros, etc.

     Hay determinados medios que se crearon con la meta de informar sólo sobre deportes, sin que ello impidiese que otros medios de comunicación lo hiciesen también, aunque en menor medida o que ni siquiera trataran ese género.

     Tal es el caso del periódico Marca, que incluso edita números de revistas cuando ve que van a tener salida en el mercado. Esto sucedió en septiembre de 1995 con el inicio de la Liga y agotó sus ediciones.

     Un segundo ejemplo se produce el 27 de septiembre de 1995 con la Real Federación Española de Fútbol, cuando editó el primer número de su revista oficial llamada Fútbol, para informar de los contenidos de las actividades federativas y de los partidos que disputa la Selección. En el primer número, que apareció coincidiendo con el encuentro España-Argentina, dio un repaso a lo acontecido desde la Asamblea General de julio de 1995, la ampliación del número de clubes de ese año y la conquista del Campeonato de Europa Sub 18 (menores de 18 años) y la Supercopa.

     La revista sale a la venta cada dos meses y cada número incluye una entrevista   con Ángel María Villar, Presidente de la RFEF, en la que opinaba sobre asuntos de competencia federativa.

     Otro ejemplo en medios impresos es la presentación de un libro sobre Arsenio Iglesias por parte de un periodista de A Coruña.

     En esta obra, su autor, José Hermida, habla del caso insólito de la longevidad que supuso Arsenio en el fútbol español, pues desde 1951, fecha que comenzó su carrera como jugador del Deportivo, «el brujo de Arteixo», como le llaman, sólo estuvo apartado de este deporte en muy cortos períodos de tiempo.

     “Estoy harto de los jugadores natos”, es la frase de Arsenio Iglesias que eligió el periodista para iniciar su obra, y que está dividida en dos partes:

     1-Entrevista con el propio entrenador.

     2-Comentarios sobre su vida a través de sus amigos, jugadores y colaboradores.

     También se recogen manifestaciones de hombres que jugaron con él como Acuña o Pahiño, el máximo goleador de la historia del Deportivo hasta que llegó Bebeto, y de sus colaboradores: Carlos Ballesta o Benito Joanet.

     Estas modernas publicaciones españolas encuentran sus raíces hace más de cien años, cuando aparecieron las primeras informaciones escritas. “La publicación más antigua de ámbito deportivo proviene de 1856: El Cazador, revista quincenal impresa en Barcelona y destinada a defender los derechos de los cazadores. Sólo duró un año”. 5

     En Madrid, “la primera data de 1865: La Caza, subtitulada Revista de los cazadores, ilustrada y dirigida por D. Marcelino Bautista. Deja de aparecer en 1868. En Valencia surgirá El Colombaire, en 1866, semanario dedicado a la caza, pesca y agricultura y en Huesca, El Pedal, en 1869, en la que se diseñaba con detalle la forma de los primeros velocípedos”. 6

     “El semanario El Sport Español (1885, Barcelona), es considerado el primer periódico especialmente dedicado a deportes en España, pese a su escasa entidad y vigencia. El primer esbozo de información deportiva, en sentido amplio, se había incorporado dos años antes, en La Semana Madrileña (1883).

     Este semanario fue fundado y dirigido por D. Emilio Sáenz y Ramírez, redactor de El Globo; su subtítulo, Revista de salones, teatro y sport, refleja su contenido.

     Colaboraron en el mismo conocidas plumas, como Manuel Osorio, Eugenio Hartzenbusch (hijo) o Eduardo Hano Bustillo, aunque los más destacados serán     Carlos Osorio (hijo del anterior) y López Valdemoro, los cuales, probablemente, son los dos primeros auténticos cronistas deportivos que conoció el periodismo español”.

—————————

1   Diccionario Enciclopédico Salvat Editores. Tomo IX. DEN-EJE. Barcelona, 1985. Págs. Tomo IX de la 1153 a 1304. Pág. 1154.

2   Diccionario Enciclopédico Larousse. Tomo VI. Editorial Planeta. Barcelona, 1980. Págs. Tomo VI de la 2581 a 3388. Pág. 2811.

3   Para la elaboración del repaso histórico de los deportes se usó la siguiente bibliografía:

     Diccionario Enciclopédico Espasa. Tomo IV. Espasa editores. Madrid, 1996. Págs. Tomo IV de la 3329 a la 4440. Págs. 3854-55.

     Diccionario Enciclopédico. Tomo IX. DEN-EJE. Salvat Editores. Barcelona, 1985. Págs. Tomo IX de la 1153 a la 1304. Pág.1154.

     Enciclopedia Larousse. Tomo VI. Editorial Planeta. Barcelona, 1980. Págs. Tomo VI de la 2581 a la 3388. Pág. 2812.

 4  LACALLE MEDINA, José María: “Orígenes de la prensa deportiva en España”. Historia 16. Junio de 1997. Año XXII. Núm. 253. Págs. 76 a 83. Pág. 76.

5     LACALLE MEDINA, José María: “La socialización del deporte…” O.C. Pág. 79.

6     LACALLE MEDINA, José María: “La socialización del deporte…” O.C. Pág. 79.

7     LACALLE MEDINA, José María: “La socialización del deporte…” O.C. Pág. 80

      –Tesis: Las audiencias de los programas y retransmisiones deportivas de Tvg desde 1990 hasta 1996, USC, 1998.

¿Te ha gustado esta publicación?

¡Haz click en una estrella para puntuarla!

Puntuación media
/ 5. Recuento de votos:

Cuanto te ha gustado esta publicación …

¡Síguenos en las redes sociales!

Peregrina Varela

Peregrina Varela es Licenciada en Imagen y Sonido por la UCM. Trabaja en medios de comunicación y escribe como pasatiempos. Ya en su vejez, si llega, piensa buscar un destino a sus libros relacionado con el mundo animal. El tiempo todo lo dirá.

Sin comentarios a “Nacimiento del deporte en las distintas sociedades.”

Añadir un comentario.

Al enviar un comentario aceptas nuestra política de privacidad

Deja una respuesta




Las opiniones vertidas en los artículos son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente el pensamiento de Luz Cultural.