Píldoras de papel, de Ana Patricia Moya

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Píldoras de papel, de Ana Patricia Moya.

Huerga y Fierro editores publicó en 2016 el poemario Píldoras de papel de Ana Patricia Moya, que cuenta con prólogo de Ana Vega, epílogo de Layla Martínez e ilustración de portada de Bárbara López.

Ana Vega señala que Píldoras de papel, son «pequeños trazos o escenas o captura inmediata de la realidad que nos inunda» y lo considera como «el testimonio de una verdad absoluta y el consiguiente dolor y pureza que conlleva».

En una época donde abundan las terapias alternativas, algunas no tan recomendables, se pueden tomar unas “píldoras de papel” para que las emociones más profundas fluyan y emanen a la superficie.

La reacción ante un poema, al encontrar entras las letras nuestras propias experiencias, reúne un conjunto de síntomas al que se suma su valor

Ana Patricia Moya, ilustración de Bárbara López

terapéutico. No es un libro de auto ayuda, sino la lucha y el remedio, la tormenta y donde se encuentra la calma, en definitiva, un ciclo infinito donde alguien con los ojos abiertos sabe mirar todo tipo de escenas cotidianas.

Ana Patricia Moya, es licenciada en Humanidades y directora del interesantísimo proyecto cultural Editorial Groenlandia, que edita de forma independiente la revista del mismo nombre. Ha publicado los poemarios Bocaditos de Realidad (Groenlandia Editorial, 2008, reedición del 2012), Material de Desecho \ Mierda en el corazón (Ediciones En Huida, 2013) y Píldoras de papel (edición española, Huerga & Fierro Editores, 2016; edición chilena, Cinosargo Editorial, en prensa); también ha publicado el libro de relatos Cuentos de la carne (Groenlandia Editorial, 2009). Sus poemas y relatos han aparecido en distintas publicaciones, digitales e impresas, de Europa e Hispanoamérica.  También escribe en su blog personal “(H)amor y (H)asco se escriben con (hache)”. Actualmente, prepara la publicación de su libro de poesía La casa Rota, con la Editorial Versátiles.

Píldoras de papel es su tercer poemario que divide en cuatro partes: Sonámbula, Peter Pan y sus fantasmas, Eso extraño que llaman amor y Mi corazón es una tundra, el engranaje que compone estas Píldoras de papel, un conjunto de obras creadas entre 2007 y 2014. Reflexiones poéticas en varios años, leyendas y cuentos infantiles aplicados a la vida real, un discurso poético acerca del amor o los laberintos del corazón de su autora y su remedio.

Layla Martínez sentencia, en el epílogo, recomendando que «no olvidéis lo que habéis leído, porque no habrá muchas veces en que la poesía se presente tan desnuda, tan iluminadora, tan insomne».

Ni blancanieves, ni la cenicienta, ni su puta madre.

Soy una princesa de baja estofa:

sin corona, sin privilegios,

sin padres de alta alcurnia,

sin putos aspirantes dispuestos a desenterrar

                                               esos dones

resguardados en lo más hondo de mí.

Mi sangre es roja, roja como el vino

y mis manos firmes desconocen lo que es

                                        la delicadeza:

están salpicadas de tanta sucia humildad,

que me convierten en una máquina de trabajar.

Habito en el grotesco Reino de la Realidad,

en un destartalado palacio construido

con piezas de cartón, de un puzle interminable.

Soy el prototipo de princesa anti-disney:

cínica, fumadora, insensible, bebedora,

que le asquean las edulcoradas canciones de amor,

que repudia la confortabilidad de los tronos.

Y, mi mayor riqueza, es lo que se encuentra

Entre la cabeza y el pecho: es algo que brilla

Más que todos los tesoros del Universo.

                                         Mi voluntad de fracasada.

La naturaleza es sabia

Decía mi sabio abuelo que cuando veas

al perro nervioso

cambiará el tiempo.

Acaba de cruzar la puerta el amante,

alterado;

                toca tormenta de celos.

 

Por Gema Albornoz

  • Foto portada José Pastor

 

 

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