Sanaz Davoodzadehfar



  • Añadir comentarios
  • Print
  • Agregar a favoritos

Sanaz Davoodzadehfar, poeta de origen iraní, residente en Luxemburgo. Comenzó su carrera artística en el ámbito teatral y como narradora de cuentos para niños. Aprendió la canción tradicional iraní de la mano de los grandes maestros de la música tradicional en Irán, Pari Maleki y Mojtaba Asgari. Sus primeras incursiones en la poesía lo son siguiendo las formas clásicas, publicando sus textos en las revistas y periódicos iraníes más importantes, como: Roudaki, Zane Emeooz, Piadehro o Eveshta.

Su primer poemario fue Camino sobre palabras muertas, traducido del persa al árabe ha sido publicado en Siria y Palestina, siendo el primer texto de poesía traducida al árabe de una poeta iraní, después de Forough Farrokhzad. Su poemario ha sido traducido al español por Tive Martínez.

La mayoría de sus poemas están publicados en periódicos y sitios web árabes, como Al-Ahram, Al-Dustour, Al-Adab o Al-Hayat.

Su poesía ha sido traducida al inglés, francés, español, alemán, sueco o kurdo. Ha participado en festivales internacionales de poesía en Irak, Omán, Túnez o Rumania.

Sus próximos trabajos (ya en imprenta) son una traducción de poemas del poeta iraní Gholamreza Brucean y una traducción de poesía de poetas árabes contemporáneos, bajo el título de El efecto de la guerra en la poesía árabe contemporánea.

 

En nuestros encuentros,

Sanaz Davoodzadehfar

la distancia entre nosotros es el humo
de cigarrillos enlazados.

En nuestros desencuentros,
sólo hay una taza de té caliente
con un terrón de azúcar.

Somos criaturas de hábitos.

********************

Cuando empezó el amor,
para ti llegaba su final.

Para mí sus años seguían
corriendo.

********************

Si abres tus fronteras,
emigraré a ti
sin visa.

Mi causa no es política.
Escapé por amor.

Si vuelvo a casa, ellos
me coserán la lengua
y los labios.

Será el amor
sin palabras.

Con fronteras,
sin refugio.

********************

El vapor de tus palabras
rodea mi imaginación
como una niebla.

Mira los sueños que compartimos,
qué cerca están,
a qué corta distancia.

Pero tus manos,
lejos de mí
desde hace tiempo.

********************

Nací entre lágrimas.

Viví entre gritos.

Quisiera dejar este mundo
con la sonrisa de la Mona Lisa.

********************

Te volviste arqueólogo:
la historia fosilizada de mis neuronas
te pertenece.

Excavaste en busca de mis restos
y encontraste el esqueleto con 70 kg
de carne, un poco de grasa,
algo de ropa y zapatos.

¿Cómo fue que murió hace 20
años, pero ahora la ciencia forense
lo revive?

El esqueleto con 70 kg de carne
silba cada día en el jardín
ofreciendo algo de carne
a los gatos.

Y todo su cerebro a las crías
de cuervo, como regalo.

Cuando crezcan, jugarán
amistosamente con las palomas.

Para reducir los daños
del calentamiento
global, el esqueleto se quita la piel
y la entrega a los pingüinos
del Polo Sur.

Grita en voz alta:
¡no esperes a la Morgue!

Tú eres arqueólogo
y mi esqueleto te pertenece.

********************

En mi cama, uranio enriquecido
en lugar de tu fotografía.

Yo lo beso cada noche.

Cada ciudad, el nido de humo
de un cuervo blanco.

Mi fantasía de pesadilla nuclear
comienza a animarse.

********************

A las madres
del Oriente Próximo.

La guerra sin máscara
os roba los hijos a plena luz del día.

Os roba el sueño con fular de arcoíris.

Una niñita en bicicleta con su muñeca,
una patrulla que la detiene.

Se enrosca en su cuello, roba su sonrisa,
deja flores en su vestido y algo de carne.

Oh madres, sois un hueco de paso
lleno de malos sueños.

La basura os rodea y no os protege.

********************

Nací bajo el zumbido de las balas.
Los proyectiles son parte de la familia.

La cama es mi lugar, mi marido
y las bombas.

La sábana es mi artefacto suicida.

La muerte, mi pequeño juego.

********************

Envejeciste muy pronto.
No fui una buena niña en tu vejez.

Oh amor, siento decirte esto:
tienes que ir al asilo.

********************

Mi linaje es el de la libélula,
que descansa en las letras de tu corazón
por un momento
—y luego se va.

Cúbrela con tus manos.

Será fecundada por tus manos
y luego dará a luz a las palabras.

Ponlas unas junto a las otras,
que yo empiezo a leer.

********************

“Moriría por…”
“Daría la vida…”

Mejor les invito a tomar un té.
Yo quiero la vida para vivir.

 

 

¿Te ha gustado esta publicación?

¡Haz click en una estrella para puntuarla!

Puntuación media 5 / 5. Recuento de votos: 1

No hay votos hasta ahora! Sé el primero en calificar esta publicación.

Cuanto te ha gustado esta publicación …

¡Síguenos en las redes sociales!

Carlos J. Rascón
Últimas entradas de Carlos J. Rascón (ver todo)

Sin comentarios a “Sanaz Davoodzadehfar”

Añadir un comentario.

Al enviar un comentario aceptas nuestra política de privacidad

Deja una respuesta




Las opiniones vertidas en los artículos son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente el pensamiento de Luz Cultural.